RECONOCIENDO LAS MAQUINACIONES DEL ENEMIGO

TEMA: RECONOCIENDO LAS MAQUINACIONES DEL ENEMIGO

TEXTO: 2 CORINTIOS 2:11 para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.

Según el diccionario la palabra MAQUINACIÓN significa: Acción o plan secreto preparado para manipular algo que puede llegar a ser dañino para alguien. 

Todos nosotros como hijos de Dios sabemos que tenemos un enemigo en común, y es satanás, y no podemos ignorar sus maquinaciones, pues él todos los dias anda alrededor de los hijos de Dios buscando una oportunidad para destruirnos (1 Pedro 5:8) Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;

Es por eso que este día vamos a reconocer algunas de las maquinaciones que el enemigo usa, aparte de las tentaciones, en contra nuestras para hacernos caer, para desviarnos del camino de Dios, para hacernos retroceder, etc. 

Pero no solamente las vamos a reconocer sino que por medio de la palabra de Dios vamos a comprender cómo enfrentar y vencer esas maquinaciones del enemigo en contra de nuestra vida y de nuestra familia.

VEAMOS CUALES SON ALGUNAS DE ESAS MAQUINACIONES O ARTIMAÑAS QUE EL ENEMIGO USA EN NUESTRA CONTRA: 

I) LAS DISTRACCIONES: (PROVERBIOS 19:27) Cesa, hijo mío, de oír las enseñanzas Que te hacen divagar de las razones de sabiduría.

La palabra divagar de una manera abreviada podemos decir que significa: Apartarse del asunto principal. Y eso es exactamente lo que el enemigo quiere lograr en nuestra vida, que NOS DESENFOQUEMOS DE LO PRINCIPAL y que pongamos nuestra atención en cosas que no son de bendición para nuestra vida. 

Sabemos que lo principal en nuestra vida tiene que ser nuestro Dios, y buscar primeramente su Reino, por eso satanás utiliza muchas formas para distraernos y hacernos divagar, para que nuestra atención, nuestra mente, y nuestro corazón se aparten de las cosas de Dios, para que no leamos su palabra, para que descuidemos nuestro tiempo de oración, para que no vayamos a la iglesia. 

El enemigo usa muchas cosas que nos ROBAN LA ATENCIÓN, las cuales pueden ser por ejemplo los juegos de video, las redes sociales, las paginas de videos y lastimosamente el enemigo usa también muchas veces las amistades y las relaciones de noviazgo para desenfocarnos de nuestra relación con Dios, para alejarnos poco a poco del camino de Dios y enfriarnos espiritualmente. 

¿Que tenemos que hacer para no desenfocarnos? (1 Corintios 6:12) Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna. Tenemos que comprender que hay cosas que aunque no son prohibidas ni pecaminosas en sí mismas pero que no es conveniente que nuestra vida esté enfocadas en ellas y que descuidemos lo principal:  Nuestra relación con Dios. 

Es importante que tanto los cristianos jóvenes como los adultos y ancianos revisemos en nuestra vida qué cosas el enemigo estará usando para distraernos, para robar nuestro tiempo y nuestra atención para que nos descuidemos de nuestra vida espiritual. 

II) LOS AFANES (MARCOS 4:18-19) Estos son los que fueron sembrados entre espinos: los que oyen la palabra, 19 pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa.

Los afanes son verdaderamente una maquinación muy astuta y efectiva del enemigo en contra de nuestra vida para hacernos cristianos infructuosos, para volvernos cristianos materialistas. 

Tenemos que comprender que tanto los afanes como el engaño de las riquezas son muy difíciles de enfrentar para muchos cristianos ya que aparentemente tienen una buena intención: Sacar adelante a nuestra familia, vivir mejor, alcanzar nuestras metas, etc. 

Es por eso que muchos cristianos por causa del afán por sus trabajos y sus negocios ,por el afán de las riquezas, dejan de congregarse y alejan a sus familias de la iglesia y del camino de Dios.

Lastimosamente cuando creemos que enfocar nuestra vida en lo material, en los negocios, en el dinero es el principio de nuestro éxito en realidad es el principio de muchos males para nuestra vida, para nuestra familia y para nuestro matrimonio (1 Timoteo 6:10) porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

¿Cómo podemos vencer los afanes de nuestra vida? Tenemos que recordar dos enseñanzas muy importantes de la palabra de Dios: 

  • Separados de Dios nada podemos hacer (Juan 15:5) Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.
  • Dios siempre tiene y tendrá cuidado de nosotros porque somos sus hijos (Mateo 6:31-33) No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

III) EL DESÁNIMO (NÚMEROS 21:4-5) Después partieron del monte de Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom; y se desanimó el pueblo por el camino. 5 Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano.

Una de las maquinaciones más utilizadas por el enemigo es desanimar al pueblo de Dios, ya que un cristiano desanimado siempre piensa en volver atrás, en abandonar su iglesia, en dejar sus ministerios, y una de las primeras manifestaciones del desánimo en la vida de un cristiano, como lo vemos en el texto, es la murmuración.

Pero ¿Cómo logra satanás desanimarnos? definitivamente usa muchas formas, pero principalmente utiliza los conflictos con hermanos dentro de las congregaciones, los chismes y las críticas dentro de la iglesia, las malas actitudes o el mal testimonio de otros cristianos, etc.

Igualmente para desanimarnos el enemigo usa dos de sus herramientas más antiguas: La mentira y la duda, poniendo pensamientos en nuestro corazón haciéndonos creer que Dios no nos escucha, que Dios ha sido injusto con nosotros, que Dios nos ha abandonado. 

¿Cómo podemos enfrentar el desánimo en nuestra vida? Recordando que Dios no nos ha dado espiritu de cobardia, NO SOMOS COBARDES para permitir que una crítica nos desanime, para permitir que las debilidades de los demás nos hagan volver atrás, (2 Timoteo 1:7) Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

Poniendo nuestra mirada en Cristo, no en los demás, (Hebreos 12.1-2) Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

IV) HACERNOS PELEAR LAS  BATALLAS COMO INCONVERSOS Y NO COMO HIJOS DE DIOS (1 CORINTIOS 2.14) Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

Satanás quiere vernos a nosotros los hijos de Dios enredados en pleitos, en chismes, en rencillas necias con nuestros prójimos, para robarnos la paz, para robarnos el gozo de nuestra vida, y para que los demás se burlen después de nuestro cristianismo. 

Tenemos que comprender que es normal que los inconversos peleen sus batallas haciendo uso de la violencia, de la ofensa, de la humillación, de las amenazas, porque para ellos las cosas del Espíritu son una locura. 

Pero nosotros no podemos caer en la trampa del enemigo, nosotros tenemos que discernir espiritualmente de donde vienen los ataques, de dónde vienen nuestras batallas, y no pelear como inconversos sino como hijos de Dios, es decir, peleando la buena batalla de la fe (1 Timoteo 6:12) Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.

Tenemos que pelear nuestras batallas en oración, en clamor, en ayuno porque esas son las armas de Dios, las armas que destruyen fortalezas (2 Corintios 10:4) porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,

CONCLUSIÓN: Ahora que ya conocemos mejor estas maquinaciones del enemigo tenemos que velar, y no dejarnos sorprender por la astucia de satanás.