ESTUDIO BIBLICO, EL SERMÓN DEL MONTE VI PARTE: JESÚS Y LA LEY

ESTUDIO BIBLICO, EL SERMÓN DEL MONTE VI PARTE: JESÚS Y LA LEY 

TEXTO: MATEO 5:17-20  No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. 19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. 20 Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

Este día continuamos estudiando el Sermón del monte, y hoy vamos a estudiar un tema muy importante: Jesús y la ley. 

Primeramente veamos que en el vs 17 Jesús hace mención de dos elementos muy importantes para el pueblo judio: LA LEY Y LOS PROFETAS. ¿A qué se refería? ¿De qué estaba hablando Jesús? 

I) ¿QUE SON LA LEY Y LOS PROFETAS? Jesús estaba hablando de lo que para nosotros representa todo el ANTIGUO TESTAMENTO es decir los primeros 39 libros de nuestra Biblia actual. Tenemos que saber que en el tiempo en el cual nuestro Señor Jesucristo vivió, en Israel ya estaban escritos todos los libros que hoy conocemos como el Antiguo Testamento ya que el libro del profeta Malaquias, que fue él último libro escrito del Antiguo Testamento, fue escrito en el año 400 A.C 

Pero la división que los judios, es decir, los escribas, los maestros de la ley y los fariseos , hacían de esos libros era diferente a la nuestra, ellos hacían TRES DIVISIONES

  • LA LEY O LA TORÁ: Génesis, Éxodo, Levíticos, Números y Deuteronomio.
  • LOS PROFETAS: Los cuales se dividian de la siguiente manera: 

Profetas anteriores: Josué, Jueces, Reyes y Samuel 

Profetas posteriores: Isaías, Jeremías, Ezequiel y el Libro de los doce –es decir, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías, Malaquías.

  • LOS ESCRITOS o SALMOS: Estos se dividían tambien de la siguiente manera: 

Los libros poéticos: Salmos, Proverbios y Job.

Los 5 rollos de las Fiestas: (También llamados Megilloth): Cantar de los cantares, Ruth, Lamentaciones, Eclesiastés y Ester.

Libros históricos: Daniel, Esdras-Nehemías y Crónicas.

II) ¿POR QUÉ JESÚS NO VINO A ABROGAR LA LEY Y LOS PROFETAS? Nuestro Señor Jesucristo dejó bien claro que él no venía a abrogar la ley y los profetas, pero comprendamos primeramente qué significa la palabra abrogar.

ABROGAR: suspender o dejar sin vigor una ley o una costumbre mediante una disposición legal.

A pesar de que Jesús venía a dar inicio a un Nuevo Pacto, él no vino a quitarle validez al Antiguo Testamento, al contrario, es por eso que los libros del Antiguo Testamento están en nuestra Biblia actualmente, y aunque no necesitamos cumplir la ley para poder ser salvos, pero todas las promesas, los principios morales y espirituales que en están escritos en el Antiguo Testamento tienen vigencia para nosotros como iglesia, como pueblo de Dios, pues tenemos que recordar lo que la misma palabra de Dios nos dice de sí misma: 

  • Toda la escritura es inspirada por nuestro Dios, tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento (2 Timoteo 3:16-17) Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
  • La palabra de Dios no puede ser abrogada porque su palabra es eterna, podemos decir que desde Génesis hasta Apocalipsis todo se cumplira, toda promesa y profecía del Antiguo  Testamento y tambien toda palabra del Nuevo Testamento, todo pasa, pero la palabra permanece  (1 Pedro 1:24-25)  Porque: Toda carne es como hierba, Y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; 25 Mas la palabra del Señor permanece para siempre. m Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada.
  • La ley es buena, santa y justa, es decir que la ley no es mala, el problema de la ley somos nosotros, que no podemos cumplirla (Romanos 7:12) De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.

III) ¿QUE SIGNIFICA QUE JESÚS VINO A CUMPLIR LA LEY Y LOS PROFETAS?

Estas palabras de nuestro Señor Jesucristo tienen varios significados muy importantes para la iglesia en la actualidad, ¿Que significa que Jesús vino a cumplir la ley y los profetas? 

  • Jesús es el cumplimiento de todas las profecías que estaban escritas en la ley y los profetas: 

(Lucas 24:44) Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.

(Juan 5:46) Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. 47 Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?

(Romanos 3:21-22) Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; 22 la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,

  • Jesús con su obediencia cumplio la ley para justificarnos a nosotros , desde su nacimiento hasta su muerte en la cruz fue justo, no fallo, ni peco, cumplio las exigencias de la ley de Dios, murió siendo justo para por medio de él por la fe nosotros los pecadores fuésemos justificarnos (1 Pedro 3:18) Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; 
  • Jesús cumplio toda la ley, para ponerle fin a la dispensación de la ley y dar inicio a la dispensación de la gracia (Romanos 10:4) porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.

IV) ¿QUE SIGNIFICA QUE SI NUESTRA JUSTICIA NO ES MAYOR QUE LA DE LOS ESCRIBAS Y FARISEOS NO ENTRAREMOS EN EL REINO DE DIOS? (MATEO 5:20) Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

Para poder comprender a que se estaba refiriendo nuestro Señor Jesucristo tenemos que conocer cómo era la “justicia” de los escribas y fariseos, veamos lo que nos enseña la palabra de Dios: 

  • La justicia de ellos era una incongruencia, conocían la ley, enseñaban la ley, exigian a las personas que la cumplieran pero ellos no la vivían (Mateo 23:1-4) Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo: 2 En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. 3 Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen.4 Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.
  • La justicia de ellos estaba basada en una serie de mandamientos, rituales y costumbres pero su corazón estaba lejos de Dios (Mateo 15:8-9) Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí. 9 Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres
  • La justicia de ellos era externa, de apariencia, que no tenía nada que ver con lo espiritual, era hipocresía (Mateo 23:24-26) !!Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello! 25 !!Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia. 26 !!Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio.

Eso significa que para entrar al Reino de Dios no puede ser por medio de ritos, ni tradiciones, ni apariencias, sino ÚNICAMENTE POR MEDIO DE LA JUSTICIA QUE ES POR MEDIO DE LA FE EN JESÚS. (ROMANOS 3:21-22) Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; 22 la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,