SALMO 126: DOS MANERAS DE OBRAR DE DIOS

TEMA: DOS MANERAS DE OBRAR DE DIOS 

TEXTO: SALMO 126:1-6 Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, Seremos como los que sueñan. 2 Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos. 3 Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres. 4 Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová, Como los arroyos del Neguev. 5 Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. 6 Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.

En este salmo que hemos leído para comenzar podemos ver claramente dos maneras en las cuales nuestro Dios obra y se manifiesta en nuestra vida, para ayudarnos, para bendecirnos, para responder a nuestro clamor. 

Este pequeño pero precioso salmo podemos dividirlo en dos secciones, la primera desde el vs 1 al 4 y la segunda sección desde el vs 5 al 6.

I) LA PRIMERA SECCIÓN (VS 1-4) NOS MUESTRA UNA DE LAS MANERAS DE OBRAR DE DIOS:  MANIFESTANDO SU PODER POR MEDIO DE SUS GRANDES OBRAS Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, Seremos como los que sueñan. 2 Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos. 3 Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres. 4 Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová, Como los arroyos del Neguev. 

  • El pueblo de Judá estaba cautivo en Babilonia durante setenta años, y para ellos volver a su tierra era un sueño que parecía imposible hacer realidad 
  • Solamente Dios por medio de sus grandes obras podia hacer posible que ellos salieran de su cautiverio y volvieran a su tierra, y él lo hizo realidad, ellos volvieron como los arroyos del Neguev, de manera inesperada, sin que el pueblo hiciera nada, solamente Dios se manifestó, tocando el corazón de del rey Ciro, para dar el edicto para que los judios volvieran a su tierra (Esdras 1:1-3) En el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, despertó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito por todo su reino, diciendo: 2 Así ha dicho Ciro rey de Persia: Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. 3 Quien haya entre vosotros de su pueblo, sea Dios con él, y suba a Jerusalén que está en Judá, y edifique la casa a Jehová Dios de Israel (él es el Dios), la cual está en Jerusalén.
  • Lo que parecía imposible nuestro Dios lo hizo realidad de un dia a otro, por eso su boca se llenó de risa y de alabanza, porque Dios había hecho grandes cosas con ellos. 
  • Lo único que ellos tuvieron que hacer fue no dejar de creer en las promesas que Dios les había dado, Dios obró de maneras maravillosas por su amor y fidelidad para con su pueblo. 
  • Así también el Señor obra muchas veces en nuestra vida, cuando ya no hay nada que podamos hacer, cuando lo que necesitamos parece como un sueño imposible, entonces contra toda posibilidad, contra todo pronóstico, aún a pesar de las circunstancias, nuestro Dios manifiesta sus grandes obras, y hace maravillas en nuestra vida, de manera inesperada, sorprendente, y extraordinaria. 

II) LA SEGUNDA SECCIÓN (SALMO 126:5-6) NOS MUESTRA OTRA DE LAS MANERAS DE OBRAR DE DIOS: MANIFESTANDO SU PODER POR MEDIO DE NUESTRAS ACCIONES Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. 6 Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.

  • Esta sección es diferente, ya no nos muestra al pueblo de Dios cautivo solamente esperando ser rescatados por el Señor de una forma extraordinaria, sino que nos muestra a una persona que aun a pesar del dolor, aun a pesar de las lágrimas, aun a pesar de la tristeza no se detiene sino que se levanta en fe, y siembra, es decir trabaja y se esfuerza, confiando que Dios lo llenará de gozo con una cosecha abundante. 
  • Posiblemente hoy en nuestra vida el Señor quiere manifestar sus maravillas por medio de nuestra fe manifestada en acciones, esa fe y confianza que se manifiesta cuando no dejamos de clamar, cuando no dejamos de creer, cuando no dejamos de adorar, a pesar de que cada oracion, a pesar de que cada alabanza está siendo regada con nuestras lágrimas. 
  • Solamente no tenemos que dejar de caminar, no tenemos que dejar de avanzar, no debemos dejar de sembrar, porque por medio de nuestras acciones de fe, nuestro Dios hará obras extraordinarias, y a pesar de sembrar con lágrimas, vamos a cosechar con gran gozo y alegría. 

CONCLUSIÓN: No podemos saber de que manera el Señor va a obrar en nuestra vida, pero lo que sí podemos estar seguros es que pase lo que pase, NUESTRO DIOS HARÁ GRANDES OBRAS EN NUESTRA VIDA y nosotros estaremos alegres.