BOSQUEJO CORTO: LA SEMANA SANTA EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

TEMA: LA SEMANA SANTA EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

TEXTO: LEVÍTICO 23:4-11 Estas son las fiestas solemnes de Jehová, las convocaciones santas, a las cuales convocaréis en sus tiempos: 5 En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, pascua es de Jehová. 6 Y a los quince días de este mes es la fiesta solemne de los panes sin levadura a Jehová; siete días comeréis panes sin levadura. 7 El primer día tendréis santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis. 8 Y ofreceréis a Jehová siete días ofrenda encendida; el séptimo día será santa convocación; ningún trabajo de siervo haréis. 9 Y habló Jehová a Moisés, diciendo: 10 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega. 11 Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de Jehová, para que seáis aceptos; el día siguiente del día de reposo la mecerá.

Estamos a pocos días de celebrar la semana santa, una semana para recordar y conmemorar la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo, una época a lo cual se le da el nombre de “La pasión de Cristo” sobre todos estos acontecimientos podemos leer con muchos detalles en los evangelios. 

Pero tenemos que saber que todo lo que leemos en los evangelios sobre la pasión de Cristo también tiene una relación directa con el Antiguo Testamento, pues la muerte, la resurrección y el derramamiento del Espíritu Santo en pentecostés son un reflejo de las fiestas solemnes que el pueblo judio celebraba por el mandato que nuestro Dios les dio por medio de Moises. 

Veamos cada una de estas fiestas del Antiguo Testamento que tienen relación directa con la celebración actual de la semana santa

I) LA PASCUA (LEVÍTICO 23:4-5) Estas son las fiestas solemnes de Jehová, las convocaciones santas, a las cuales convocaréis en sus tiempos: 5 En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, pascua es de Jehová. La pascua es la celebración que le recordaba al pueblo judio que Dios pasó por alto las casas de los israelitas en Egipto que tenían la sangre del cordero en el dintel de la puerta, es un recordatorio de que en cada casa murió un cordero en lugar del primogénito de esa familia. En el nuevo testamento se nos enseña que nuestro Señor Jesucristo es nuestra pascua (1 Corintios 5:7) Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. Cristo es nuestro cordero que murió en lugar nuestro para darnos vida, y su sangre derramada por nosotros nos libra de la muerte y la condenación eterna. 

II) LA FIESTA DE LAS PRIMICIAS (LEVÍTICO 23:10:11) 10 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega. 11 Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de Jehová, para que seáis aceptos; el día siguiente del día de reposo la mecerá. La fiesta de las primicias se celebraba el día siguiente del día de reposo después de la pascua, es decir si lo vemos en nuestro calendario actual, la pascua se celebraba viernes, luego venía el sabbath o día de reposo, y el día siguiente de ese día de reposo se celebraba la fiesta de las primicias, para nosotros equivale al domingo. Nuestro Señor Jesucristo fue crucificado el día de la celebración de la Pascua y resucitó en la celebración de la fiesta de las primicias. Es por eso que el Nuevo Testamento nos dice que nuestro Señor es la primicia de los resucitados (1 Corintios 15:20) Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. Él es el primero de los resucitados y luego seremos resucitados nosotros en su venida (1 Corintios 15:23) Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida. 

III) LA FIESTA DE PENTECOSTÉS (LEVÍTICO 23:15-16) Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas serán.16 Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a Jehová. La fiesta de pentecostés se celebraba cincuenta días después de la fiesta de las primicias, de hecho la palabra pentecostés significa “cincuenta” y es la fiesta en la cual se ofrecía el grano nuevo, en el nuevo testamento se nos dice que en pentecostés el Espíritu Santo fue derramado (Hechos 2:1-4) Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. Cuando el Espíritu Santo viene a nuestra vida nos transforma en “Grano Nuevo” (2 Corintios 5:17) De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Por medio del Espíritu Santo somos una nueva semilla lista y dispuesta para dar los frutos del Espíritu en nuestra vida para la gloria del Señor.