ESTUDIO BÍBLICO, EL SERMÓN DEL MONTE, LAS BIENAVENTURANZAS II PARTE

TEMA: ESTUDIO BÍBLICO, EL SERMÓN DEL MONTE, LAS BIENAVENTURANZAS II PARTE 

TEXTO: MATEO 5:5-12 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. 6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. 7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. 8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. 9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. 10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. 11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

Este día continuamos estudiando las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo contenidas en el discurso llamado “El Sermón del Monte” del cual dijimos anteriormente es considerado el manual de la vida cristiana, pues en este sermón nuestro Señor Jesucristo nos enseñó cuáles son los valores del reino de Dios, los cuales muchos de ellos son totalmente contrarios a los valores del mundo. 

Hoy seguiremos estudiando las primeras enseñanzas del sermón del monte, es decir, las bienaventuranzas, veamos quienes son los bienaventurados, los dichosos, en el Reino de nuestro Dios:

III) LOS MANSOS, PORQUE ELLOS RECIBIRÁN LA TIERRA POR HEREDAD (VS 5) Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad

La palabra griega en el original es “Praus” que se refiere a alguien que tiene control de sí mismo, no se refiere a alguien débil, o cobarde, pues podemos ver en la palabra de Dios que nuestro Señor Jesucristo nos dice que debemos aprender de él que es “manso y humilde de corazón” (Mateo 11:29) Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. 

La palabra de Dios nos muestra que una persona que tiene control de sí mismo es más fuerte que alguien conquista una ciudad (Proverbios 16:32) Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.

Podemos decir entonces que los mansos son bienaventurados porque aunque tienen el poder, la fuerza y la capacidad, para humillar, para herir o lastimar o para tomar la justicia en sus propias manos, no lo hacen sino que dejan que sea Dios quien pelee sus batallas, que sea Dios quien responda por ellos, y les de de su heredad, no la reclaman, no la exigen, pero es Dios quien se las da por depender completamente de él (Salmos 55:8-9) Mis huidas tú has contado; Pon mis lágrimas en tu redoma; ¿No están ellas en tu libro? 9 Serán luego vueltos atrás mis enemigos, el día en que yo clamare; Esto sé, que Dios está por mí.

IV) LOS QUE TIENEN HAMBRE Y SED DE JUSTICIA, PORQUE ELLOS SERÁN SACIADOS (VS 6) Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados 

Cuando una persona tiene hambre o sed, su mente solamente está enfocada en un cosa: En la comida y en beber agua, es decir que tener hambre y sed de justicia significa que nuestra principal anhelo en nuestra vida es hacer lo justo, en    hacer lo bueno y lo recto delante de los ojos del Señor, (Deuteronomios 6:18) Y haz lo recto y bueno ante los ojos de Jehová, para que te vaya bien, y entres y poseas la buena tierra que Jehová juró a tus padres; 

Algo muy diferente a las personas en el mundo que tienen hambre y sed pero de dinero, de fama, de admiración, de poder, etc, pero el problema es que su corazón nunca está satisfecho, su corazón siempre está vacío. Pero nuestro Dios ha prometido que los que anhelan de todo corazón hacer lo que le agrada, su corazón será saciado, estará lleno del gozo y la paz que solamente nuestro Dios puede dar. (Jeremías 31:14) Y el alma del sacerdote satisfaré con abundancia, y mi pueblo será saciado de mi bien, dice Jehová.

V) LOS MISERICORDIOSOS, PORQUE ELLOS ALCANZARÁN MISERICORDIA (VS 7) Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia 

Nuestro Dios sabe que no podemos dar lo que no tenemos, es por eso que para llamarnos a ser misericordiosos, primeramente nos mostró misericordia a nosotros, (Efesios 2:4-5) Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), para que nosotros también podamos ser misericordiosos con otros.

Somos misericordiosos cuando perdonamos a nuestros prójimos de la misma manera como Cristo nos ha perdonado a nosotros, (Colosenses 3:13) soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 

Somos bienaventurados cuando somos misericordiosos porque nuestro Dios tendrá misericordia de nosotros cuando fallamos, cómo lo vemos en la vida del rey David (1 Samuel 24:3-7) Y cuando llegó a un redil de ovejas en el camino, donde había una cueva, entró Saúl en ella para cubrir sus pies; y David y sus hombres estaban sentados en los rincones de la cueva. 4 Entonces los hombres de David le dijeron: He aquí el día de que te dijo Jehová: He aquí que entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como te pareciere. Y se levantó David, y calladamente cortó la orilla del manto de Saúl. 5 Después de esto se turbó el corazón de David, porque había cortado la orilla del manto de Saúl. 6 Y dijo a sus hombres: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová. 7 Así reprimió David a sus hombres con palabras, y no les permitió que se levantasen contra Saúl. Y Saúl, saliendo de la cueva, siguió su camino. 

David fue misericordioso con Saul, y cuando David pecó, el Señor tuvo misericordia de él (2 Samuel 12:9-13) ¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón. 10 Por lo cual ahora no se apartará jamás de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Urías heteo para que fuese tu mujer. 11 Así ha dicho Jehová: He aquí yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de tus ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista del sol. 12 Porque tú lo hiciste en secreto; mas yo haré esto delante de todo Israel y a pleno sol. 13 Entonces dijo David a Natán: Pequé contra Jehová. Y Natán dijo a David: También Jehová ha remitido tu pecado; no morirás.

Por eso David pudo expresar la palabras que encontramos en 2 Samuel 22:1 y 26 

Vs 1: Habló David a Jehová las palabras de este cántico, el día que Jehová le había librado de la mano de todos sus enemigos, y de la mano de Saúl
Vs 26: Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, Y recto para con el hombre íntegro.