BOSQUEJO CORTO: LOS MISMOS DE SIEMPRE

TEMA: LOS MISMOS DE SIEMPRE

TEXTO: HEBREOS 5:12 Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido.

Definitivamente que todas las cosas que en este año 2020 hemos vivido tendrían que habernos llevado a reflexionar sobre nuestra vida, sobre nuestras prioridades, sobre aquellas cosas que debemos mejorar, sobre aquellas cosas a las que tenemos que ponerle fin, y a las que es necesario que comencemos a hacer.

En el tiempo que estuvimos en cuarentena seguramente escuchamos muchos mensajes de la palabra de Dios, e hicimos compromisos con el Señor a nivel personal y familiar. 

Pero aunque parezca increíble, ahora que ya estamos viviendo en una nueva normalidad, muchos de nosotros seguimos siendo LOS MISMOS DE SIEMPRE, parecería que todas las enseñanzas, todo el aprendizaje, todas las lecciones de vida, todos los propósitos que hicimos, no sirvieron de nada. 

Pero ¿Cuál es la causa de esto? ¿Por qué en lugar de ser cristianos de fe, de convicción, de valor, con el sincero deseo de agradar a Dios, seguimos siendo los mismos de siempre? cometiendo los mismos errores, enredándonos con las mismas malas amistades, con los mismos vicios , y lo más difícil, con la misma indiferencia al camino de Dios.

VEAMOS LO QUE NOS ENSEÑA LA PALABRA DE DIOS PARA RESPONDER ESA PREGUNTA: 

I) PORQUE SOMOS OIDORES PERO NO HACEDORES DE LA PALABRA (SANTIAGO 1:22) Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Tenemos que comprender que la palabra de nuestro Dios no es solamente para oírla, sino para vivirla, para ponerla en práctica, para obedecerla. Si verdaderamente queremos que nuestra vida sea diferente tenemos que llevar la palabra a la acción y tenemos que permitir que el proceso espiritual de la palabra de Dios se cumpla en nuestra vida: OÍRLA, CREERLA Y OBEDECERLA. 

II) PORQUE PRONTO OLVIDAMOS LO QUE DIOS HACE EN NUESTRA VIDA (SALMO 106:13-14) Bien pronto olvidaron sus obras; No esperaron su consejo.14 Se entregaron a un deseo desordenado en el desierto; Y tentaron a Dios en la soledad. Muchos cristianos somos exactamente igual que el pueblo de Israel, cuando necesitamos la ayuda de Dios, sus milagros y maravillas le buscamos, le clamamos, le servimos, le prometemos, pero cuando cuando el Señor se manifiesta y nuestra vida vuelve a la calma, nos olvidamos de él, se nos olvida lo que él hizo en nosotros y se nos olvida lo que le prometimos. Pero tenemos que saber que al Señor no se le olvida (Eclesiastés 5:5) Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas.

III) PORQUE HAY ÁREAS DE NUESTRA VIDA A LAS QUE NO ESTAMOS DISPUESTOS A RENUNCIAR, SINO QUE LAS SEGUIMOS OCULTANDO (2 CORINTIOS 4:2) Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendandonos a toda conciencia humana delante de Dios. Lastimosamente muchos cristianos en el tiempo de cuarentena por la pandemia guardaron y ocultaron muy bien aquellos pecados, vicios, relaciones pecaminosas, etc que no habían querido dejar en sus vida, y en este tiempo de nueva normalidad las han vuelto a retomar. Y tenemos que comprender una verdad: No podemos esperar que las cosas sean diferentes si seguimos haciendo lo mismo, muchos cristianos estamos viviendo en una nueva normalidad pero con nuestros mismos antiguos pecados, vicios y debilidades. Tenemos que reconocer lo antes posible que este es el momento oportuno para tener un nuevo comienzo en nuestra vida 

IV) PORQUE SEGUIMOS ALIMENTANDO NUESTRA MENTE Y NUESTRO CORAZÓN CON LO MISMO DE SIEMPRE (EFESIOS 4:22-23) En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, Nuestra vida no puede ser renovada si no renovamos primeramente nuestra mente,  sería ilógico que una persona quiera bajar de peso si continúa comiendo lo mismo de siempre, así también es ilógico pensar que seguir llenando nuestra mente de pornografía, de platicas indecorosas, de chismes, de los malos consejos de las personas no afectara nuestra vida. Es por eso que la palabra de Dios nos dice que no tenemos que proveer para los deseos de la carne (Romanos 13:13-14)Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, 14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.