BOSQUEJO CORTO:SIGAMOS A LA META

TEMA: SIGAMOS A LA META

TEXTO: FILIPENSES 3:13-14

Estamos a pocos días de llegar al final de este año 2020, un año que ha sido y será inolvidable por todo lo que nos ha tocado vivir a todos en el mundo. 

Vamos a terminar un año más, pero aún no hemos llegado a la meta, quizás estamos en la recta final, o quizás a la mitad del camino, pero aún falta camino por recorrer en nuestra vida, en nuestros ministerios, en nuestras familias, en nuestros matrimonios, en nuestros proyectos, etc.

Pero ¿Cuál es la meta? Como vemos que el apóstol Pablo lo dice en el texto que hemos leído, la meta de todo cristiano es el supremo llamamiento de Dios, cuando en el cielo se pase lista y respondamos gozosos a nuestros nombres. 

Pero tenemos que saber que mientras llegue ese momento, mientras vayamos de camino hacia la meta, es decir, mientras vivamos en este mundo, seguramente seguiremos enfrentaremos dificultades, pandemias, enfermedades, guerras y rumores de guerras, violencia, desánimo, etc. 

Por lo tanto es necesario que hagamos un alto y que hagamos un cambio en nuestra manera de correr la carrera de nuestra vida (vs 13) olvidando lo que queda atrás, tenemos que comprender que estos tiempos que vienen serán tiempos nuevos y diferentes, por lo que tenemos que tener nuevas actitudes en nuestra vida.

¿CUALES SON LAS ACTITUDES QUE TENEMOS QUE TENER MIENTRAS LLEGAMOS A LA META? Tomemos las cuatro letras de esa palabra para comprender cuales son esas actitudes por medio de la palabra de Dios.

I) MISERICORDIA (SALMO 57:1) Ten misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí; Porque en ti ha confiado mi alma, Y en la sombra de tus alas me amparare Hasta que pasen los quebrantos. Tenemos que vivir bajo el amparo de sus alas, bajo la cobertura de su misericordia, que su protección esté sobre nosotros y sobre nuestra familia, pero también tenemos que comprender que si queremos que Dios tenga siempre misericordia de nosotros, también nosotros tenemos que ser misericordiosos con nuestro prójimo (Mateo 5:7) Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Ser misericordioso con nuestro prójimo significa perdonar sus ofensas (Efesios 4:32) Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo

II) ESPERANZA (SALMO 39:7) Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza está en ti. Muchas personas consideran que la esperanza es un pensamiento ilusorio, simplemente «esperar que algo suceda», pero esto no es lo que la Biblia nos enseña, pues la definición bíblica de esperanza significa tener una «expectativa segura». Es decir que nuestra esperanza es una firme seguridad aun en medios de las circunstancias que no son claras o desconocidas. Podemos tener esperanza confiando de todo corazón en las palabras de nuestro Dios (Romanos 15:4) Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.

III) TEMOR DE DIOS (MATEO 10:28) Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. Todo lo que estamos viviendo en el mundo nos debe hacer reflexionar, ¿A quién o a qué le tememos? Lastimosamente millones de personas en el mundo le tienen más temor a un virus que al Señor que tiene poder para permitir la pandemia y para detenerla, que tiene poder para sanar como también la autoridad para condenar a todo aquel que rechaza su salvación. En esta pandemia el Señor nos ha demostrado que el puede traer juicio y disciplina al mundo aun en este tiempo gracia, no podemos seguir viviendo sin temor de Dios, peor aun en tiempos de disciplina (Isaías 22:12-13) 12 Por tanto, el Señor, Jehová de los ejércitos, llamó en este día a llanto y a endechas, a raparse el cabello y a vestir cilicio; 13 y he aquí gozo y alegría, matando vacas y degollando ovejas, comiendo carne y bebiendo vino, diciendo: Comamos y bebamos, porque mañana moriremos.

IV) AMOR (EFESIOS 5:1) Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados Que precioso es saber que nosotros somos hijos amados para nuestro Dios, no somos hijos abandonados, ni tampoco hijos negados, sino que somos amados y protegidos. Pero tenemos que reconocer que el Señor nos llama a ser imitadores de él , es decir que tenemos que compartir ese amor que nos alcanzo a nosotros, en este tiempo de temor, de preocupación, de incertidumbre, el mundo necesita conocer el mensaje de amor y salvación de nuestro Dios (Juan 3:16) Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

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