BOSQUEJO CORTO: ESTE ES EL CRISTO QUE PREDICAMOS

TEMA: ESTE ES EL CRISTO QUE PREDICAMOS

TEXTO: LUCAS 4:16-21 Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. 17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: 18 El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; 

Hay un corito muy bonito que dice “Este es el Cristo que yo predico, y no me canso de predicar….” pero si nos preguntan ¿Cómo es el Cristo que ustedes predican? ¿Qué responderíamos? Y para responder esa pregunta vamos a tomar las palabras de nuestro Señor Jesús que encontramos en el texto que hemos leído para comenzar: 

EL CRISTO QUE PREDICAMOS ES :

I) EL QUE SIEMPRE DA BUENAS NUEVAS A LOS POBRES (LUCAS 4:18A) El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres

Pero no solamente a los pobres materialmente hablando, sino a los pobres en espíritu, aquellos que reconocen nuestra necesidad de Dios. Pero ¿cuáles son las buenas nuevas? 

  • El evangelio de la salvación, para aquellos que reconocen que solamente Jesús los puede salvar, que solamente Jesús les puede dar vida eterna. (Hechos 4:12) Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
  • Las buenas nuevas que desde el momento que confesamos a Jesús como Señor y salvador de nuestra vida se nos da la potestad de ser hechos hijos de Dios, y como hijos de Dios él cuida de nosotros y de nuestras necesidades. (Lucas 12:30) Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas.

II) EL QUE SANA A LOS QUEBRANTADOS DE CORAZÓN (LUCAS 4:18B) El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; ME HA ENVIADO A SANAR A LOS QUEBRANTADOS DE CORAZÓN;

El cristo que predicamos es el que da paz aún al corazón más angustiado, el que da esperanza al que no tiene ninguna, el que consuela a todo aquel que lo busca con un corazón quebrantado, solamente Jesús puede tomar los corazones rotos y sanar las heridas y cicatrizar nuestra vida, solamente él puede traer sanidad verdadera a nuestra vida (Jeremías 33:6) He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.

III) ES EL QUE DA LIBERTAD A LOS CAUTIVOS (LUCAS 4:18C) El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A PREGONAR LIBERTAD A LOS CAUTIVOS,

No importa que sea lo que nos pueda tener cautivos: vicios, rencor, amargura, relaciones destructivas, etc podemos estar seguros que nuestros Señor Jesus nos puede dar libertad completa, si lo buscamos con un corazón sincero.(Juan 8:36) Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. El Cristo que predicamos puede romper cualquier cadena en nuestra vida, él es el libertador, él es nuestro redentor, él ya pagó nuestro precio con su sangre para hacernos libres de la esclavitud (Efesios 1:7) en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, Él da liberta a los oprimidos, es decir a aquellos que estan sufriendo injusticias, que estan sufriendo violencia, que no tienen como ser libres, él vino a darles libertad. (Lucas 4:18F) A poner en libertad a los oprimidos; 

IV) ES EL QUE LE DA VISTA A LOS CIEGOS (LUCAS 4:18D) El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y VISTA A LOS CIEGOS 

Por medio de la palabra de Dios el Señor nos quita la venda que satanás pone en nuestros ojos, y podemos darnos cuenta del camino equivocado que estamos llevando en nuestra vida. Nuestro Señor Jesucristo alumbra nuestros ojos para que podamos tomar decisiones sabias, para que nos demos cuenta de nuestros errores, para que comprendamos las consecuencias de nuestros actos y rectifiquemos nuestros caminos. (Juan 8:12) Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.