LECCIONES PARA UN CRISTIANO APEDREADO.

TEMA: LECCIONES PARA UN CRISTIANO APEDREADO.

TEXTO: HECHOS 14:8-11 Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado. 9 Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en él sus ojos, y viendo que tenía fe para ser sanado, 10 dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó, y anduvo. 11 Entonces la gente, visto lo que Pablo había hecho, alzó la voz, diciendo en lengua licaónica: Dioses bajo la semejanza de hombres han descendido a nosotros  (VS 19-22) Entonces vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron a la multitud, y habiendo apedreado a Pablo, le arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto. 20 Pero rodeándole los discípulos, se levantó y entró en la ciudad; y al día siguiente salió con Bernabé para Derbe. 21 Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, 22 confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

En la historia que nos narra el texto que hemos leído encontramos el momento en el cual Pablo por medio del poder del Señor sanó a un hombre cojo de nacimiento en la ciudad de Listra, al principio esto causó gran alegría y admiración entre el pueblo, pero de un momento a otro las cosas cambiaron a tal grado que Pablo terminó siendo apedreado hasta que llegaron a pensar que estaba muerto, pero después se levantó para continuar con su misión, y haciendo un llamado muy importante a los hermanos de la iglesia de Listra y también para cada uno de nosotros: PERMANECER EN LA FE.

Este dia por medio de esta historia vamos a tomar enseñanzas muy importantes para aplicarlas a nuestra vida cristiana:

I) PRIMERA LECCIÓN: TODOS CAMBIAN, MENOS DIOS (VS 11) Entonces la gente, visto lo que Pablo había hecho, alzó la voz, diciendo en lengua licaónica: Dioses bajo la semejanza de hombres han descendido a nosotros (VS 19) Entonces vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron a la multitud, y habiendo apedreado a Pablo, le arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto.

Podemos ver que las personas que primeramente estaban gozosas y alabando a Pablo por el milagro que se había hecho, fueron las mismas que después fueron fácilmente persuadidas para apedrearlo.

Cada uno de nosotros tenemos que saber y reconocer que todas las personas en algún momento pueden cambiar, nos pueden abandonar, nos pueden dar la espalda, y aun las personas que considerábamos amigos se pueden volver nuestros enemigos, pueden cambiar su visión y su manera de pensar. 

Es por eso que siempre tenemos que recordar las palabras que nuestro Dios nos ha dicho en su palabra (Lamentaciones 5:19) Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre; Tu trono de generación en generación. Tenemos que poner nuestra confianza y nuestra esperanza en el Señor, porque en el momento menos esperado todo puede cambiar, pero nuestro Dios permanece para siempre, él ha prometido SIEMPRE estar con nosotros. 

II) SEGUNDA LECCIÓN: SATANÁS SIEMPRE APEDREA A LOS QUE SON ÚTILES EN EL REINO DE DIOS (HECHOS 14:19) Entonces vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron a la multitud, y habiendo apedreado a Pablo, le arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto.

Pablo fue apedreado literalmente, casi lo mataron apedreado, y aunque el texto solamente nos dice que vinieron unos judios que persuadieron a la multitud para apedrear a Pablo sabemos que esos judios fueron persuadidos primeramente por el enemigo. 

Nosotros tenemos que saber que satanás igualmente en nuestra vida cuando estamos sirviendo para el Reino de Dios, cuando queremos acercarnos más al Señor, cuando estamos siendo de bendición en nuestra familia, persuadirá personas para lanzarnos piedras de desánimo, de palabras de burla, de palabras de menosprecio. 

Muchas veces satanás persuadira personas que tiren piedras en contra de nuestra familia, en contra de nuestro ministerio, piedras de crítica, piedras para herir nuestro corazón y quebrantar nuestra fe. 

Pero tenemos que tener bien claro algo en nuestra vida: CUANDO LLEGUEN LOS ATAQUES SABREMOS QUE NADIE LE TIRA PIEDRAS A UN ÁRBOL SIN FRUTO.

III) TERCERA LECCIÓN: A PESAR DE LAS PIEDRAS LEVÁNTATE Y SIGUE HACIENDO LO QUE DIOS TE HA MANDADO (HECHOS 14:20-21) Pero rodeándole los discípulos, se levantó y entró en la ciudad; y al día siguiente salió con Bernabé para Derbe. 21 Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía,

Definitivamente las piedras lastimaron a Pablo, lo hirieron, fueron golpes muy fuertes que casi lograron el objetivo de matarlo, ¡Pero Pablo se levantó! Él entró en la ciudad para recuperarse, para fortalecerse, y luego siguió haciendo lo que el Señor le había encomendado: Anunciar el evangelio. 

Podemos ver que despues de ser apedreado cuando él siguió cumpliendo su llamado hubo gran fruto para el Reino de Dios, ya que el Vs 21 nos dice que en aquella ciudad hizo muchos discípulos para el Señor .

Podemos ver que cuando el enemigo más nos ataca, más quiere desanimarnos, más quiere frenarnos, es porque viene una gran cosecha, es porque vienen muchos frutos para la gloria de Dios. 

IV) CUARTA LECCIÓN: CUANDO EL ENEMIGO TIRE CONTRA TI SUS PIEDRAS, SOLAMENTE PERMANECE EN LA FE (HECHOS 14:22) confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

Pablo animó a los creyentes de Listra a permanecer en la fe, a no desmayar, a no volver atrás, y ese mismo llamado es también para cada uno de nosotros en los tiempos en los cuales las piedras del enemigo están cayendo en nuestra vida. 

Para permanecer en la fe es necesario reconocer que aunque el camino del Señor puede ser difícil, aunque hay dificultades y batallas, y muchas veces podemos ser lastimados y heridos, pero es un camino que vale la pena seguir sin volver atrás, porque tiene un final de bendición. 

CONCLUSIÓN: Estimados hermanos, si estamos pasando por un tiempo en el cual solamente estamos recibiendo las piedras del enemigo, no te rindas, no te apartes, permanece en la fe, porque después de las piedras viene un cosecha abundante de bendiciones para tu vida y frutos para el Reino de Dios.