¡NO TE CONFÍES!

TEMA: ¡NO TE CONFÍES!

TEXTO: MARCOS 14:26-31 Cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos. 27 Entonces Jesús les dijo: Todos os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas serán dispersadas. 28 Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea. 29 Entonces Pedro le dijo: Aunque todos se escandalicen, yo no. 30 Y le dijo Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces. 31 Mas él con mayor insistencia decía: Si me fuere necesario morir contigo, no te negaré. También todos decían lo mismo.

Desde más de un año en el mundo estamos viviendo una pandemia que ha causado mucha enfermedad y muerte, todos aprendimos a cuidarnos mucho, a cumplir protocolos para evitar contagios, pero ahora lastimosamente muchas personas se están confiando, estan descuidando los protocolos, piensan que ya la pandemia paso y han dejado de cuidarse, es por eso que muchas personas se siguen enfermando y verdaderamente descuidarnos y confiarnos puede llegar a ser mortal.

Esto tiene lo podemos comparar a la vida cristiana, en el texto que hemos leído podemos ver que el apóstol Pedro estaba muy confiado en sí mismo, con sus palabras él afirmaba estar seguro que nunca se escandalizaría del Señor es decir que no lo abandonaría en el momento de crisis, y que nunca lo negaría, sino que si fuera necesario morir con el Señor él estaría dispuesto a ir con el Señor hasta la muerte.

Pero en la realidad las palabras de Pedro llenas de autoconfianza, llenas de seguridad en sí mismo en la realidad no se cumplieron:

  • No pudo apoyarlo en oración una hora cuando el Señor los llevo al huerto de Getsemaní a orar (Marcos 14:32-37) Vinieron, pues, a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que yo oro. 33 Y tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarse. 34 Y les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí y velad. 35 Yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora. 36 Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú. 37 Vino luego y los halló durmiendo; y dijo a Pedro: Simón, ¿duermes? ¿No has podido velar una hora?
  • Cuando llegaron los judios para capturar al Señor, TODOS lo abandonaron, incluyendo Pedro (Marcos 14:48-50) Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para prenderme? 49 Cada día estaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis; pero es así, para que se cumplan las Escrituras. 50 Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.
  • Estando en el patio donde estaban acusando a Jesús, cuando le dijeron a Pedro que él era también parte de ellos, lo negó tres veces (Marcos 14:66-72) Estando Pedro abajo, en el patio, vino una de las criadas del sumo sacerdote; 67 y cuando vio a Pedro que se calentaba, mirándole, dijo: Tú también estabas con Jesús el nazareno. 68 Mas él negó, diciendo: No le conozco, ni sé lo que dices. Y salió a la entrada; y cantó el gallo. 69 Y la criada, viéndole otra vez, comenzó a decir a los que estaban allí: Este es de ellos. 70 Pero él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez a Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres galileo, y tu manera de hablar es semejante a la de ellos. 71 Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco a este hombre de quien habláis. 72 Y el gallo cantó la segunda vez. Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba.

Esto nos muestra que como cristianos no debemos confiarnos, no debemos descuidarnos, no podemos llegar a pensar y decir frases como: Eso a mi nunca me va a pasar, eso nunca lo voy a hacer, yo soy diferente, etc. SI LE PASÓ A PEDRO, UNO DE LOS DISCÍPULOS DEL SEÑOR, TAMBIÉN NOS PUEDE PASAR A NOSOTROS, porque la palabra de Dios es clara, el Señor no quiere cristianos de palabra, sino de poder (1 Corintios 4:19-20) Pero iré pronto a vosotros, si el Señor quiere, y conoceré, no las palabras, sino el poder de los que andan envanecidos.20 Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder.

Nosotros como cristianos, como hijos de Dios, tenemos que saber que todos nosotros podemos caer, que todos nosotros podemos cometer grandes errores, que todos nosotros podemos en algún momento apartarnos y volver atrás, por eso la palabra de Dios nos hace un llamado a no confiarnos ya que al igual que en la pandemia, confiarnos y descuidarnos puede traer duras consecuencias a nuestra vida (1 Corintios 10:12) Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.

¿QUE NECESITAMOS HACER PARA NO CONFIARNOS Y EVITAR CAER? Esta respuesta podemos verla en la palabra de Dios, desde el punto de vista humano y desde el punto de vista espiritual, ambos son importantes para no confiarnos y estar preparados para cuando llegue la tentación o la oportunidad de caer, de fallar o de alejarnos del Señor. 

I) DESDE EL PUNTO DE VISTA ESPIRITUAL, PARA NO CONFIARNOS Y EVITAR CAER NECESITAMOS: 

  • FORTALECERNOS EN EL SEÑOR Y EN EL PODER DE SU FUERZA (Efesios 6:10-11) Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Mientras menos comunion tenemos con el Señor más débiles somos ante la tentación, por eso necesitamos fortalecernos TODOS LOS DÍAS en el poder de nuestro Dios, él es la fuente del poder para nuestra vida, tenemos que fortalecernos por medio de la oración, la lectura de su palabra y escuchar la predicación de su palabra 
  • ORAR TODOS LOS DÍAS PREVENTIVAMENTE PARA SER LIBRADOS DE LA TENTACIÓN DEL ENEMIGO (Mateo 26:41) Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. Lastimosamente esta es una de las oraciones que los cristianos menos hacemos y es la más necesaria, oramos por bendición, oramos por prosperidad, oramos por sanidad, oramos por nuestra familia, pero no oramos para ser librados de la tentación, y si caemos en una tentación podríamos perder o destruir nuestras bendiciones, nuestra familia, nuestro matrimonio, etc. 
  • NUNCA OLVIDARNOS DE DONDE NOS LEVANTÓ EL SEÑOR (SALMO 103:2-4) Bendice, alma mía, a Jehová,Y no olvides ninguno de sus beneficios.3 El es quien perdona todas tus iniquidades,El que sana todas tus dolencias;4 El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias;Cada uno de nosotros tenemos que recordar de donde el Señor nos rescato, de donde nos levanto o de donde nos saco y procurar de todo corazón no volver atrás, ese recuerdo es para nosotros el lecho que el Señor le mandó al paralítico de Betesda que se llevará consigo cuando lo sano después de estar 38 años postrado para que nunca olvidara de donde el Señor lo levantó (Juan 5:5-8) Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. 6 Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? 7 Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.8 Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda. 

II) DESDE EL PUNTO DE VISTA HUMANO PARA NO CONFIARNOS Y EVITAR CAER ¿QUE NECESITAMOS? (ROMANOS 6:19) Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia.

Tenemos que reconocer y nunca olvidar que aunque tenemos una naturaleza espiritual de parte del Señor en nuestra vida por medio de su Espíritu Santo, TODOS LOS DÍAS DE NUESTRA VIDA vamos a tener que luchar con nuestra HUMANA DEBILIDAD y por eso necesitamos: 

  • NO TENEMOS QUE JUGAR CON FUEGO (PROVERBIOS 6.27-28) ¿Tomará el hombre fuego en su seno Sin que sus vestidos ardan? 28 ¿Andará el hombre sobre brasas Sin que sus pies se quemen? Jugar con fuego es coquetear con el pecado pensando que no nos vamos a enredar, creyendo que vamos a poder salir sin problemas, cuando en la realidad poco a poco estamos siendo enredados en la madeja de nuestro propio pecado, como le ocurrió a un hombre muy fuerte y poderoso llamado Sansón (Jueces 16:20-21) Y le dijo: !!Sansón, los filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que Jehová ya se había apartado de él. 21 Mas los filisteos le echaron mano, y le sacaron los ojos, y le llevaron a Gaza; y le ataron con cadenas para que moliese en la cárcel.
  • NO LE DEMOS OPORTUNIDAD AL DIABLO EN NUESTRA VIDA (2 CORINTIOS 2:11) para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones. Las maquinaciones de satanás son para destrucción de nuestra vida, de nuestra familia, de nuestro matrimonio, no le demos oportunidad, no le abramos puertas al pecado en nuestra vida, tengamos cuidado con esos pequeños detalles que pueden causar grandes daños (Cantares 2:15) Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas; Porque nuestras viñas están en cierne.
  • FRENEMOS Y PENSEMOS EN LAS CONSECUENCIAS (GÁLATAS 6:7) No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Muchas veces motivados por la emoción o por la soberbia estamos dispuestos a tomar decisiones que pueden traer duras consecuencias a nuestra vida y a nuestra familia, es por eso que tenemos que hacer un alto, frenar, y pensar que consecuencias voy a traer a mi vida con la decisión que estoy a punto de tomar. 

CONCLUSIÓN: No nos confiemos, no le demos lugar al enemigo, velemos y seamos sabios, una mala decisión, un momento de debilidad, un momento de descuido puede ser suficiente para destruir nuestra vida, nuestra familia, nuestro matrimonio o nuestro ministerio, recordemos lo que el Señor ya nos dio a cada uno de nosotros (2 Timoteo 1:7) Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.