CUANDO LA SOBERBIA NOS HA ENGAÑADO

TEMA: CUANDO LA SOBERBIA NOS HA ENGAÑADO

TEXTO: ABDÍAS 1:3 La soberbia de tu corazón te ha engañado, tú que moras en las hendiduras de las peñas, en tu altísima morada; que dices en tu corazón: ¿Quién me derribará a tierra?

El libro del profeta Abdías va dirigido al pueblo de Edom y de una de sus principales ciudades llamada Petra, la ciudad de piedra rosada, construida en medio de la roca en las montañas, una ciudad fortaleza, se decía que petra era la ciudad mejor defendida del mundo antiguo por sus altísimas murallas de piedra.

Los habitantes de Edom se sentían seguros y privilegiados ya que ellos estaban en la ruta principal de comercio y por su ubicación, su altura, y lo difícil que era poderla atacar, le hizo creer a Edom que eran inconquistables e intocables.

Por eso el corazón de los edomitas se llenó de soberbia, se llenó de falsa seguridad, es por eso que por medio del profeta Abdías el Señor les dice unas palabras muy duras: ¡La soberbia de tu corazón te ha engañado! pues ellos se habían elevado en su soberbia 

Ahora traslademos la actitud de Edom a la vida de muchos de nosotros que quizás al igual que Edom andamos elevados por nuestra soberbia y pensamos que por nuestro dinero, por nuestra posición social o económica, por el trabajo que tenemos, por nuestros títulos, por nuestros negocios, y aun por los dones y talentos que Dios nos ha dado somos intocables o somos indispensables.

PRIMERAMENTE TENEMOS QUE RECONOCER CUÁLES SON LOS DOS MEDIOS QUE SATANÁS UTILIZA PARA ELEVARNOS Y LLENARNOS DE SOBERBIA

  • NUESTRO PROPIO CORAZÓN LLENO DE SOBERBIA (vs3) La soberbia de tu corazón te ha engañado, tú que moras en las hendiduras de las peñas, en tu altísima morada; que dices en tu corazón: ¿Quién me derribará a tierra? nuestro corazón es engañoso, y lleno de perversidad, y satanás muchas veces lo usa para nuestra propia destrucción (Jeremías 17:9) Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?
  • EL HALAGO DE LAS PERSONAS (ABDÍAS 1:7) Todos tus aliados te han engañado; hasta los confines te hicieron llegar; los que estaban en paz contigo prevalecieron contra ti; los que comían tu pan pusieron lazo debajo de ti; no hay en ello entendimiento.  Muchas veces el halago y la falsa admiración, son usadas por el enemigo para hacer que nuestra mente se vaya inflando poco a poco, nos hacen llegar hasta lo más alto, y nuestro corazón se llena de vanidad.

PERO ¿COMO PODEMOS DARNOS CUENTA CUANDO NUESTRA SOBERBIA NOS ENGAÑA Y NOS HACE ANDAR ELEVADOS? La soberbia se manifiesta de tres formas: Nos hace creernos INTOCABLES, INDISPENSABLES Y TAMBIÉN NOS VOLVEMOS ALTANEROS Y ALTIVOS. 

Veamos cada una de ellas en la palabra de Dios y veamos la forma como el Señor se encarga de bajarnos de la nube en la que andamos cuando nos hemos elevado. 

I)  CUANDO LA SOBERBIA NOS HA ENGAÑADO NOS CREEMOS INTOCABLES: (ABDÍAS 1:3) La soberbia de tu corazón te ha engañado, tú que moras en las hendiduras de las peñas, en tu altísima morada; que dices en tu corazón: ¿Quién me derribará a tierra? 

¿Quién me va a derribar? lastimosamente esos son los pensamientos de muchas personas llenas de soberbia en su corazón, pues por su dinero, sus amistades, por su carácter fuerte,  por su posición social, etc llegan a creer que nadie les puede decir nada, que nadie puede moverlos, que nada en su vida puede llegar a cambiar. 

Pero tenemos que saber que para nuestro Dios no hay intocables (Abdías 1:4) Si te remontares como águila, y aunque entre las estrellas pusieres tu nido, de ahí te derribaré, dice Jehová. Tenemos que reconocer que con una enfermedad el Señor doblega la soberbia de cualquiera, contra nuestro Dios no sirven enojos ni coleras, no hay armas que puedan funcionar, el baja de la nube a cualquiera que anda con soberbia (Jeremías 48:29-30) Hemos oído la soberbia de Moab, que es muy soberbio, arrogante, orgulloso, altivo y altanero de corazón. 30 Yo conozco, dice Jehová, su cólera, pero no tendrá efecto; sus jactancias no le aprovecharán.

II) CUANDO LA SOBERBIA NOS HA ENGAÑADO NOS CREEMOS INDISPENSABLES:  (ISAIAS 47:10)  Porque te confiaste en tu maldad, diciendo: Nadie me ve. Tu sabiduría y tu misma ciencia te engañaron, y dijiste en tu corazón: Yo, y nadie más. 

La soberbia en nuestro corazón nos hace creer que solamente nosotros y nadie más sabe hacer las cosas, que sin nosotros nada saldrá bien, que somos indispensables, que todos pueden faltar menos nosotros, y no es así.

Verdaderamente tenemos que comprender que todos somos necesarios, todos somos importantes, pero indispensable solamente nuestro Dios (Josué 1:1-5) Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo: 2 Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. 3 Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. 4 Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio. 5 Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. 

Moises verdaderamente era un gran siervo del Señor, un excelente líder, pero murió y la conquista de la tierra prometida tenía que seguir, por eso el Señor le dijo a Josué : mi siervo Moisés ha muerto, ahora levántate tú y pasa el Jordán, y le dio una promesa: Como estuve con Moises estare contigo.

Podemos ver entonces que lo indispensable no es la persona, SINO LA PRESENCIA DE DIOS, eso no puede faltar, en nuestro trabajo no es que somos los mejores, es la gracia de Dios en nuestra vida, no es que somos los mas inteligentes, es la gracia de Dios en nuestra vida.

tenemos que reconocer que muchas veces en nuestros proyectos y metas las cosas no se dan como nosotros queremos o como nosotros lo habíamos planificado para que nos demos cuenta que la última palabra la tiene Dios, no nosotros. 

III) CUANDO LA SOBERBIA NOS HA ENGAÑADO NOS VOLVEMOS ALTIVOS Y ALTANEROS (SALMOS 10:4) El malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios;

No hay Dios en ninguno de sus pensamientos. 

Cuando andamos en la nube de soberbia llegamos a pensar que no necesitamos de Dios, pensamos que no necesitamos consejos, que no necesitamos de iglesias ni de Biblia ni de oración ni de nada, pero en realidad estamos engañados. 

Cuando estamos engañados por la soberbia nos comportamos con altivez y menospreciamos a nuestra familia, pensamos que no necesitamos de nadie. 

Pero la palabra de Dios nos declar que todos los altivos serán abatidos directamente por el Señor 

(2 Samuel 22:28) Porque tú salvas al pueblo afligido, Mas tus ojos están sobre los altivos para abatirlos. 

(Isaías 2:12) Porque día de Jehová de los ejércitos vendrá sobre todo soberbio y altivo, sobre todo enaltecido, y será abatido;

Muchas veces el Señor nos hará conocer la escasez, nos hará conocer lo que significa necesitar ayuda, nos hará conocer la enfermedad,  para doblegar nuestro orgullo y ayudarnos a ser humildes.
Pero tenemos que comprender que cuando el Señor quebranta la soberbia de nuestra vida a pesar de que son momentos difíciles pero al final es una bendición para nuestra vida (Salmo 119:67) Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; Mas ahora guardo tu palabra. Tenemos que comprender que el Señor no humilla ni quebranta a nadie solamente para para demostrar que él es Dios, sino para que podamos ser bendecidos, el señor nos baja de la nube porque su palabra dice que (Salmo 138:6) Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, Mas al altivo mira de lejos.