LOS CUATRO ROSTROS EN LA VIDA DE UN CRISTIANO

TEMA: LOS CUATRO ROSTROS EN LA VIDA DE UN CRISTIANO

TEXTO: EZEQUIEL 1:3-10 vino palabra de Jehová al sacerdote Ezequiel hijo de Buzi, en la tierra de los caldeos, junto al río Quebar; vino allí sobre él la mano de Jehová.4 Y miré, y he aquí venía del norte un viento tempestuoso, y una gran nube, con un fuego envolvente, y alrededor de él un resplandor, y en medio del fuego algo que parecía como bronce refulgente, 5 y en medio de ella la figura de cuatro seres vivientes. Y esta era su apariencia: había en ellos semejanza de hombre. 6 Cada uno tenía cuatro caras y cuatro alas. 7 Y los pies de ellos eran derechos, y la planta de sus pies como planta de pie de becerro; y centelleaban a manera de bronce muy bruñido. 8 Debajo de sus alas, a sus cuatro lados, tenían manos de hombre; y sus caras y sus alas por los cuatro lados. 9 Con las alas se juntaban el uno al otro. No se volvían cuando andaban, sino que cada uno caminaba derecho hacia adelante. 10 Y el aspecto de sus caras era cara de hombre, y cara de león al lado derecho de los cuatro, y cara de buey a la izquierda en los cuatro; asimismo había en los cuatro cara de águila.

En el texto que hemos leído encontramos la visión que tuvo el profeta Ezequiel estando en Babilonia junto al río Quebar, en esa visión él Señor le mostró cuatro seres vivientes los cuales tenían cuatro caras y cuatro alas. 

Esas cuatro caras son: cara de HOMBRE, cara de LEÓN, cara de BUEY y cara de ÁGUILA. las cuales han sido relacionadas directamente con la forma como el Espíritu Santo nos muestra el carácter de nuestro Señor Jesucristo en los cuatro evangelios:

  • Mateo nos muestra a Jesús como LEÓN, es decir nos lo presenta como Rey. (Mateo 2:1-2) Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, 2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.
  • Marcos nos muestra a Jesús con el rostro de BUEY, es decir como siervo, el que vino a servir y no a ser servido. (Marcos 10:45) Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
  • Lucas nos presenta a Jesús como hombre, en su humanidad, nos lo presenta como Dios hecho hombre o como Jesús mismos se llama a sí mismo “el hijo del hombre” (Lucas 19:10) Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
  • Juan nos presenta a Jesús como ÁGUILA, es decir como el hijo de Dios, el que viene del cielo, el que es de arriba (Juan 3:31) El que de arriba viene, es sobre todos; el que es de la tierra, es terrenal, y cosas terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre todos.

Pero también estos cuatro rostros de los seres vivientes que fueron vistos por Ezequiel representan la vida de todo cristiano, son LOS CUATRO ROSTROS DE LA VIDA DE TODO CRISTIANO. 

Veamos cada una de esas caras o esos cuatro rostros por medio de la palabra de Dios y reflexionemos cómo se aplican en nuestra vida. 

I) LA CARA DE HOMBRE NOS RECUERDA QUE NOSOTROS SIEMPRE SOMOS NECESITADOS DE DIOS (EZEQUIEL 34:31) Y vosotras, ovejas mías, ovejas de mi pasto, hombres sois, y yo vuestro Dios, dice Jehová el Señor.

Como cristianos nunca debemos de olvidar que nosotros somos solamente seres humanos necesitados TODOS LOS DÍAS del favor, de la misericordia, del amor y del poder de nuestro Dios, como nuestro Señor Jesucristo ya nos lo dejó bien claro (Juan 15:5) Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

Tenemos que entender que todos nuestros planes, sueños y proyectos pueden ser buenos, pero Dios tiene planes y pensamientos aun mejores que los nuestros (Isaías 55:8-9) Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. 9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

Y es por eso que debemos depender primeramente de él y no confiar en nuestra propia sabiduría, porque no hay esperanza para aquel hombre que es sabio en su propia opinión y cree que no necesita tomar en cuenta a Dios en su vida (Proverbios 26:12) ¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? Más esperanza hay del necio que de él.

II) LA CARA DEL LEÓN NOS RECUERDA QUE LOS CRISTIANOS TENEMOS QUE SER FUERTES Y VALIENTES PARA NO VOLVER ATRÁS (PROVERBIOS 30:30) El león, fuerte entre todos los animales, Que no vuelve atrás por nada;

Verdaderamente la vida cristiana no es un lecho de rosas, no es el camino más fácil ni él más cómodo, al contrario, tenemos que comprender que las aflicciones y las dificultades no son algo extraño en la vida de todo hijo de Dios (1 Pedro 4:12) Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese.

La palabra de Dios no nos engaña, sino al contrario, nos hace comprender que mientras más querramos agradar a nuestro Dios con nuestra vida posiblemente más pruebas y dificultades pueden venir a nuestra vida (2 Timoteo 3:12) Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución;

Y nuestro Señor Jesucristo fue muy claro a decirnos que como cristianos NO podemos esperar una vida sin problemas o una vida cristiana sin aflicciones, él no nos ha prometido una vida sin pruebas ni dificultades, pero SI nos ha prometido una vida de victoria, pues todo problema ha sido vencido por nuestro Señor Jesucristo en la cruz (Juan 16:33) Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. 

Por lo tanto, nosotros como cristianos, sabiendo que SIEMPRE vamos a enfrentar dificultades y aflicciones en nuestra vida tenemos que ser FUERTES Y VALIENTES para que a pesar de lo que podamos enfrentar NO VOLVAMOS ATRÁS, y si sentimos que ya no tenemos fuerzas para seguir, tenemos la seguridad que nuestro Dios nos dará sus nuevas fuerzas (Isaias 40:29) El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.

III) LA CARA DEL BUEY NOS RECUERDA QUE LOS CRISTIANOS TENEMOS QUE SER HUMILDES PARA ACEPTAR QUE HEMOS SIDO LLAMADOS A SERVIR (JUAN 13:3-5) sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba, 4 se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó. 5 Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido. (JUAN 13:12-15) Así que, después que les hubo lavado los pies, tomó su manto, volvió a la mesa, y les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho? 13 Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy. 14 Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.15 Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.

Verdaderamente que si alguien nos ha dado ejemplo de humildad y de servicio es nuestro Señor Jesucristo, él tuvo la humildad para quitarse su manto y tomar una toalla para agacharse a lavar los pies de cada uno de sus discípulos, incluyendo a Judas que lo iba a entregar.

Él siendo Señor y Maestro lavó los pies de sus discípulos, hizo el trabajo que hacía un esclavo en la casa, pero ¿Por qué lo hizo? para darnos ejemplo, porque nuestro Señor Jesucristo no nos pedirá que hagamos algo que él mismo no haya hecho primero. 

Pero ¿Cómo fue posible que el hijo de Dios pudiera hacer semejante cosa? él tuvo que despojarse no solamente de su manto, sino que primeramente se despojó a sí mismo de su gloria, de su majestad, para venir a este mundo como siervo (Filipenses 2:5-8) Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

¿Por qué nosotros no hemos puesto nuestra vida al servicio de nuestro prójimo? ¿Por qué nosotros no somos servidores del Señor? Porque NO NOS HEMOS DESPOJADO DE NUESTRA SOBERBIA. 

Querido hermano o hermana ¿sabes que nos impide poner nuestra vida al servicio del Reino de Dios? a pesar de todas las excusas que ponemos: de nuestro tiempo, nuestro trabajo, nuestros quehaceres, etc. Pero en realidad la principal razón es por nuestra SOBERBIA por nuestra falta de HUMILDAD.

Porque no hemos comprendido la gran bendición que hay cuando nosotros podemos ser humildes para servir al Señor (Filipenses 2:9) Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,

IV) LA CARA DE ÁGUILA, NOS RECUERDA QUE DIOS NOS HA LLAMADO PARA PONER NUESTRA MIRADA EN LAS COSAS DE ARRIBA NO EN LAS DE ESTE MUNDO (COLOSENSES 3:1-2) Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

Las águilas son las aves que pueden volar más alto, las que se elevan a alturas que otros no pueden llegar, su mirada siempre está en las alturas, ahí es donde siempre quiere estar. 

Como hijos de Dios , como cristianos el Señor no nos ha llamado a vivir enredados en los afanes de este mundo, no nos ha llamado para vivir una vida enredados en los placeres y pecados de este mundo.

Tenemos que comprender que el Señor tiene para nosotros algo mucho mejor: LAS COSAS DE ARRIBA, es decir, lo que viene de Dios, lo que el Señor tiene preparado para los que le aman (1 Corintios 2.9) Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman

Entonces ¿Por qué muchos cristianos vivimos una vida de fracaso y sin sentido? porque nos deleitamos en las cosas de la tierra, pero el Señor nos llama hoy a deleitarnos en él para que él nos pueda llevar a las alturas como las águilas (Isaías 58:14) entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado.