ESTUDIO BIBLICO, EL SERMÓN DEL MONTE VIII PARTE: JESÚS Y EL ADULTERIO

ESTUDIO BIBLICO, EL SERMÓN DEL MONTE VIII PARTE: JESÚS Y EL ADULTERIO

TEXTO: MATEO 5:27-30 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. 28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. 29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es  que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

Hoy continuamos estudiando las enseñanzas que nos dio nuestro Señor Jesucristo por medio del sermón del monte, este día nos corresponde estudiar el tema Jesús y el adulterio. 

Así como lo hizo con el tema anterior de la ira nuestro Señor Jesucristo nos muestra que el alcance del mandamiento de no adulterar va más allá que solamente tener una relación sexual con otra persona que no es nuestro cónyuge. 

Podemos ver que en la palabra de Dios el mandamiento dice claramente (Deuteronomio 5:18) No cometerás adulterio. Y los escribas y maestros de la ley limitaban el mandamiento únicamente al acto mismo del adulterio y juzgaban  y castigaban duramente a las personas que eran encontrados cometiendo adulterio (Deuteronomio 22:22) Si fuere sorprendido alguno acostado con una mujer casada con marido, ambos morirán, el hombre que se acostó con la mujer, y la mujer también; así quitarás el mal de Israel.

Y esto se mantenia vigente aun en los tiempos de Jesús (Juan 8:3-5) Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, 4 le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. 5 Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?

Pero nuestro Señor Jesucristo fue más allá en la interpretación del mandamiento, él dejó claro que los pecados sexuales no solamente tienen que ver con el cuerpo, no tienen que ver solamente con llevar a cabo una relación sexual, sino que también con nuestra mente y nuestro corazón 

Nuestro Señor Jesucristo dejó claro que tanto cometer adulterio como permitir que nuestra mente se llene de pensamientos impuros al codiciar a alguien son pecados, que aunque tienen consecuencias diferentes, pero ambos son desagradables a nuestro Dios y por lo tanto tenemos que evitarlos en nuestra vida, 

Él les recordó otro mandamiento que ellos estaban dejando de lado (Deuteronomio 5:21) No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.

AHORA ANALICEMOS EL TEXTO Y VEMOS LO QUE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO NOS ENSEÑA SOBRE EL ADULTERIO. 

I) ADULTERIO ES TAMBIÉN LAS MIRADAS DE CODICIA Y LOS PENSAMIENTOS IMPUROS (MATEO 5:28) Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. 

Seguramente muchos de nosotros como esposos y esposas podríamos decir que somos fieles con nuestra pareja y no nos consideramos adulteros, pero ¿Cómo están nuestros pensamientos? ¿Cómo son nuestras miradas hacia otras mujeres o hacia otros hombres en el caso de las esposas? 

La palabra de Dios nos declara una verdad que tenemos que comprender: LOS OJOS NUNCA SE SACIAN (Proverbios 27:20) El Seol y el Abadón nunca se sacian; Así los ojos del hombre nunca están satisfechos.

Es por eso que muchos hombres y mujeres solteros y también casados nos permitimos “Una mirada” pensando y creyendo que “No tiene nada de malo mirar” pero tenemos que saber que lo que ven nuestros ojos es lo que alimenta nuestra mente, lo que ven nuestros ojos es el combustible de nuestra imaginación y es lo que nos lleva a la codicia (Josué 7:21) Pues vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un lingote de oro de peso de cincuenta siclos, lo cual codicié y tomé; y he aquí que está escondido bajo tierra en medio de mi tienda, y el dinero debajo de ello.

No podemos creer que una mirada “No tiene nada de malo” pues la palabra de Dios nos muestra claramente que una sola mirada de codicia puede llevar a cometer grandes errores en la vida de una persona (2 Samuel 11:2-5) Y sucedió un día, al caer la tarde, que se levantó David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. 3 Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías heteo. 4 Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella. Luego ella se purificó de su inmundicia, y se volvió a su casa. 5 Y concibió la mujer, y envió a hacerlo saber a David, diciendo: Estoy encinta. 

Lastimosamente muchos cristianos, hombres y mujeres, erróneamente piensan que “Mirar es menos malo que cometer el acto de adulterio” y es por eso que se vuelven adictos a la pornografia, no cometen adulterio físicamente con nadie, pero están adulterando en sus mentes, POSIBLEMENTE NO HAN LLEVADO A OTRA MUJER O A OTRO HOMBRE A SU CAMA, PERO LOS HAN LLEVADO A SU MENTE, y nuestro Señor Jesucristo nos enseñó que esto también es pecado. 

Es por eso que también la palabra de Dios nos enseña cuales son las decisiones que tenemos que tomar para no darle lugar al adulterio en nuestra mente y en nuestro corazón: 

  • Decidir no permitirnos las miradas de codicia (Job 31:1) Hice pacto con mis ojos; ¿Cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?
  • Decidir traer cautivos los pensamientos impuros a la obediencia al Señor (2 Corintios 10’:5) derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,

II) EL SEÑOR NOS HACE UN LLAMADO A NO TOMARNOS A LA LIGERA AQUELLAS COSAS QUE NOS PUEDEN HACER CAER EN ADULTERIO (MATEO 5:29-30) Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es  que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

Estas palabras de Jesús que nos pueden parecer exageradas o demasiado radicales son una hipérbole (lenguaje exagerado) era una manera común de hablar de los judios para enfatizar un punto. Jesús NO está diciendo que literalmente debemos sacarnos el ojo o cortarnos una mano,  sino que quiere hacernos entender que el pecado lo tenemos que tomar en serio para no darle lugar en nuestras vidas y por lo tanto tenemos que evitar o cortar de nosotros todo aquello que nos puede hacer caer en él . 

¿Qué cosas tenemos que cortar y echarlas de nuestra vida para no tropezar? 

  • Las conversaciones que nos incitan al pecado (1 Corintios 15:33) No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. Hoy en día ya existe una palabra para definir este tipo de conversaciones: “Sexting”, es decir pláticas o chateo de índole sexual, lo cual llena nuestra mente de adulterio, ya que los pensamientos pecaminosos quedan en nosotros, a pesar que se borren las conversaciones. 
  • Todo aquello que puede convertirse en una puerta abierta para que el enemigo nos enrede en el pecado de adulterio en nuestra mente y en nuestro corazón (2 Corintios 2:11) para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.  Muchas de las páginas que seguimos en las redes sociales tienen contenido que por medio de nuestros ojos puede llenar nuestra mente de pensamientos impuros, los cuales son parte de las maquinaciones del enemigo para afectar nuestra vida.

Muchas veces todo lo que tenemos que cortar y echar de nuestra vida para evitar caer en adulterio no será fácil, posiblemente para nosotros sea tan difícil como tomar la decisión de sacar un ojo o cortarse una mano, pero vale la pena para poder agradar a nuestro Dios.