BOSQUEJO CORTO DE SEMANA SANTA: COMPRENDIENDO POR QUÉ Y PARA QUÉ MURIÓ CRISTO

TEMA: COMPRENDIENDO POR QUÉ Y PARA QUÉ MURIÓ CRISTO 

TEXTO: ROMANOS 5:6 Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.

Ya estamos en plena celebración de la semana santa, la semana en la cual recordamos el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo en la cruz del calvario, y este es un buen momento para hacernos una pregunta muy importante: ¿Verdaderamente comprendemos por qué y para qué murió Cristo? 

No comprender esto es la causa por la cual hay tantas personas que celebran la semana santa pero siguen siendo indiferentes a la salvación del Señor, es por eso que hay tantas personas que celebran cada año la semana santa pero siguen rechazando a Cristo como su salvador, pues la palabra de Dios es clara: Ese sacrificio tiene que producir algo en nuestra vida (2 Corintios 5:14-15) Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; 15 y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.

La palabra CONSTRIÑE O CONSTREÑIR significa: Obligar por fuerza a alguien a que haga y ejecute algo, Instar en forma apremiante a hacer algo, sobre todo por la influencia y el poder del Espíritu Santo. Es decir que cuando verdaderamente comprendemos por qué y para qué murió Cristo por nosotros, en nuestra vida tiene que haber una respuesta, no podemos seguir siendo indiferentes para con el Señor y su obra redentora. 

Respondamos entonces, ¿Por qué y Para qué murió Cristo?

I) CRISTO MURIÓ PORQUE DIOS NOS AMA (ROMANOS 5:7-8) Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. 8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. La palabra de Dios nos declara que la paga del pecado es muerte, una muerte eterna separados de Dios, pero nuestro Dios nos ama, y nos ama de tal manera que para poder salvarnos, cargo en su hijo Jesucristo los pecados de todos nosotros, de todos los seres humanos, los pecados pasados, presentes y futuros, para que con la muerte de su hijo, nosotros pudiéramos ser salvos de la condenación del pecado. Es decir que la paga del pecado la sufrió nuestro Señor Jesucristo, no nosotros. Eso se llama AMOR.

II) CRISTO MURIÓ POR CAUSA DE NUESTROS PECADOS (1 CORINTIOS 15:3) Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; Esto aunque ya lo explicamos anteriormente, pero es necesario que lo tengamos bien claro en nuestra mente y en nuestro corazón: Si nuestro Señor Jesucristo fue golpeado, humillado, escupido en su rostro, herido y azotado, clavado en una cruz, NO fue porque él era un revolucionario, un revoltoso, un antisistema, o solamente porque los judios los odiaran y le tuvieran envidia, CRISTO MURIÓ POR CAUSA DE NUESTROS PECADOS, todo lo que él sufrió lo sufrió por nuestros pecados, porque no había nadie que pudiera librarnos de la condenación.

III) CRISTO MURIÓ PARA QUE NOSOTROS PUDIÉRAMOS TENER VIDA (EFESIOS 2:1) Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, Cada uno de nosotros, cada ser humano, está muerto en delitos y pecados, y no hay manera que podamos tener vida por nosotros mismos o por nuestros propios medios, la única manera de recibir la vida es recibiendo la vida eterna que nuestro Dios nos da por medio de Jesucristo, esa vida que solamente aquel que venció la muerte nos puede dar, y él único que ha vencido la tumba y la muerte es nuestro Señor Jesucristo, en la muerte de Cristo morimos también nosotros, y en su resurrección también nosotros resucitamos para vida eterna. (Romanos 6:8-11) Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; 9 sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. 10 Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. 11 Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.