ESTUDIO BIBLICO, EL SERMÓN DEL MONTE I PARTE: LAS BIENAVENTURANZAS

ESTUDIO BIBLICO, EL SERMÓN DEL MONTE I PARTE: LAS BIENAVENTURANZAS 

TEXTO: (MATEO 5:1-12) Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos. 2 Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo: 3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. 4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. 5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. 6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. 7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. 8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. 10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. 11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

En este mes de marzo vamos a comenzar un nuevo estudio Bíblico: EL SERMÓN DEL MONTE, el cual es considerado el discurso más largo de nuestro Señor Jesucristo en su ministerio terrenal, en nuestra Biblia este sermón es tan extenso que abarca los capítulos 5 al 7 del evangelio de Mateo.

En este sermón nuestro Señor Jesucristo nos enseña como debe de vivir alguien que forma parte del reino de Dios, es decir que podemos considerar el sermón del monte como un manual perfecto para la vida diaria del cristiano.

En el sermón del monte Jesús nos da enseñanzas sobre los siguientes temas: Las bienaventuranzas, la luz y la sal del mundo, la ley, la ira, el adulterio, el divorcio, los juramentos, la venganza, el amor hacia los enemigos, los afanes, el dinero, los frutos, los dos cimientos, etc. 

La importancia de este sermón radica en que puede considerarse  como “El manual de vida de un cristiano” pues nos muestra como deben ser las acciones y actitudes de alguien que tiene a Jesús como el Señor de su vida. 

En el texto que hemos leído para comenzar encontramos la primera parte del Sermón del monte, la cual es conocida como LAS BIENAVENTURANZAS, la palabra griega usada en el original es “Makarios” que se traduce como felices, dichosos y especialmente bendecidos. 

Si este dia nos pidieran a cada uno de nosotros que hiciéramos una lista de aquellas personas a quienes nosotros consideramos que son las personas más dichosas o más felices en la sociedad, ¿A quienes podríamos?

Seguramente sería un listado muy diferente al que nuestro señor Jesús nos da en los textos que hemos leído para comenzar.

Posiblemente nuestra lista sería: felices son los que tienen buenos salarios y buenos empleos, felices son los que viven en colonias privadas y seguras, felices los que son atractivos y atractivas porque son admirados por todos, felices los que tienen dinero para poder comprar todo lo que les gusta, felices los que usan ropa de moda y de la mejor marca, etc.

Pero podemos darnos cuenta que la lista de los bienaventurados que nuestro señor Jesús nos da es muy diferente a la que haríamos nosotros y esto es porque en las bienaventuranzas el Señor nos muestra “El mundo al revés” es decir no basado en las cosas que son consideradas importantes y de muchos valor para el mundo, sino en todas aquellas actitudes que son importantes y de mucho valor en el reino de Dios. 

Veamos en la palabra de Dios quienes son los bienaventurados, los dichosos, en el Reino de nuestro Dios: 

I) LOS POBRES EN ESPÍRITU, PORQUE DE ELLOS ES EL REINO DE DIOS (VS 20) Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos

Primeramente tenemos que comprender que el Señor no nos está diciendo que para entrar al reino de los cielos es necesario ser pobre materialmente hablando, pues entonces se estaría contradiciendo, pues la palabra de Dios nos dice que no somos salvos por nuestra pobreza sino por nuestra fe en Cristo Jesús.

El Señor tampoco está diciendo que todos los ricos están condenados, pues sabemos que gracias a Dios hay muchas personas ricas que han confiado en nuestro Señor Jesucristo como el salvador y Señor de sus vidas.

¿Quiénes son entonces los pobres que nos menciona el Señor en este texto? Son pobres en espíritu, los que verdaderamente reconocen que no tiene absolutamente nada con que presentarse delante de Dios para recibir de él salvación y perdón de sus pecados, es decir que que comprendemos y reconocemos que no tenemos absolutamente nada que podamos ofrecerle a nuestro Dios

Somos bienaventurados porque nosotros siendo pobres espiritualmente fuimos alcanzados por las riquezas de la gracia de nuestro Dios, y sin tener nada que ofrecer, ni absolutamente nada con que pagar por nuestra salvación la recibimos por gracia a través de la fe (Efesios 2:4-9) Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), 6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, 7 para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. 8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe.

Una persona pobre en espíritu reconoce que no tiene absolutamente nada con lo que pueda comprar el favor de Dios, reconoce que no tiene nada en su vida que pueda hacerlo merecedor de la salvación ni del perdón de sus pecados (Salmo 50:12) Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti; Porque mío es el mundo y su plenitud.

Para muchos ricos de este mundo su reino está en este mundo, con lo que pueden comprar y pagar, pero para los pobres en espíritu su mayor riqueza es el Reino de Dios. 

II) LOS QUE LLORAN, PORQUE RECIBIRÁN CONSOLACIÓN (MATEO 5:4) Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.

Seguramente todos diríamos dichosos los que ríen, los que disfrutan, los que están alegres y tiene motivos para estar felices, pero ¿Quién puede sentirse dichoso o bendecido por llorar? 

Son bienaventurados aquellos que lloran por su pecado, los que lloran por ofender a Dios, los que lloran por el dolor de haberle fallado al Señor y tienen un verdadero arrepentimiento en su corazón, ellos serán consolados (2 Corintios 7:9-10) Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte. 10 Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.

Pero lastimosamente también hay personas en el  mundo que al contrario de llorar por sus pecados se mofan, se vuelven altaneros por sus pecados (Salmos 73:8-9) Se mofan y hablan con maldad de hacer violencia; hablan con altanería. 9 Ponen su boca contra el cielo, Y su lengua pasea la tierra.

También hay personas que en lugar de llorar de arrepentimiento se divierten en su pecado (Proverbios 10:23) El hacer maldad es como una diversión al insensato; Mas la sabiduría recrea al hombre de entendimiento. 

Pero tenemos que saber que ellos al final no serán consolados,  sino que al contrario, lloraran por su condenación (Mateo 13:41-42) Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, 42 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

En cambio los que lloran por su pecado con un corazón arrepentido nunca serán rechazados por el Señor, sino que serán perdonados y consolados y reirán de gozo (Salmo 30:10-11) Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí; Jehová, sé tú mi ayudador. 11 Has cambiado mi lamento en baile; Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.