TIEMPOS PELIGROSOS PARA LA FAMILIA

TEMA: TIEMPOS PELIGROSOS PARA LA FAMILIA

TEXTO: 2 TIMOTEO 3:1-5 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, 5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.

Seguramente cuando pensamos en tiempos peligrosos para la familia lo que viene a nuestra mente es lo que está ocurriendo en la sociedad, las cosas que pasan fuera de nuestra casa, los contagios, la violencia, la delincuencia, etc.

Pero generalmente no reconocemos que estos también son tiempos peligrosos para nuestra familia por lo que está ocurriendo dentro de nuestra propia casa, en nuestro hogar, por las actitudes de cada uno de nosotros. 

Son tiempos peligrosos en nuestra familia, pues hay peligro de división, de divorcio, de violencia, de escasez, de abusos y maltratos. 

Pero, ¿Cuál es la causa de estos tiempos peligrosos en nuestra familia y dentro de nuestra propia casa? 

Veamos lo que nos enseña el texto que hemos leído para comenzar: 

I) SON TIEMPOS PELIGROSOS POR EL EGOÍSMO QUE HAY EN NUESTRO CORAZÓN (VS 2a)  Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros

Una persona egoísta y avara, hombre o mujer, es una persona que solamente piensa en sí misma y en satisfacer sus propias necesidades sin importar las necesidades de los demás, ni los sentimientos u opiniones de los demás.

Las personas egoístas y avaras tienen varias características en común que vale la pena que reconozcamos en nuestra familia: 

  • No les importan los sentimientos de los demás solamente los suyos.
  • No les importa ningún otro punto de vista, solamente el suyo
  • Cree que solamente él tiene la razón siempre.
  • Solamente le importa llevar a cabo sus propios planes.
  • Siempre desvaloriza los éxitos y logros de los demás, solamente le da importancia a sus propios logros. 
  • Piensan que solamente es “Su dinero” no piensa en “Ingresos familiares” 
  • Piensan que pueden hacer con “su dinero” lo que les da la gana.
  • Aman al dinero más que a las personas, y pueden obrar injustamente.

Pero la palabra de Dios nos declara que nosotros no debemos ser amadores de nosotros mismos, sino que debemos amar a los demás como a nosotros mismos (Marcos 12:31) Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.

Igualmente la palabra de Dios nos enseña que nosotros no podemos comportarnos con avaricia para con nuestra familia, sino que tenemos que proveer para las necesidades de nuestro hogar (1 Timoteo 5:8) porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.

II) SON TIEMPOS PELIGROSOS POR LA SOBERBIA QUE HAY EN NUESTRO CORAZÓN (2 TIMOTEO 3:2b) vanagloriosos, soberbios, 

El peligro de la soberbia es que nos hace creer que somos el centro del universo, que todo tiene que girar a nuestro alrededor, que tenemos que recibir toda la atención, que todos tienen que cumplir nuestro caprichos, que tenemos que ser tratados de manera especial a pesar de que nosotros tratemos con menosprecio a los demás. 

Las personas vanidosas y soberbias tienen varias características en común que son peligrosas para la paz y la armonia de la familia, por eso vale la pena reconocer esas características: 

  • Son personas inseguras y por eso tienen actitudes negativas de rechazo y ofensa  para evitar sentirse rechazados o dañados, es decir, piensan que es preferible dañar primero, antes que los dañen a ellos.
  • No reconocen sus errores y reciben las críticas como ataques.
  • Les cuesta mucho pedir perdón, para ellos el problema siempre es de la otra persona.
  • Siempre quieren ser aprobados y recibir halagos, y se desaniman o deprimen si alguien les muestra que se han equivocado o se les quiere dar un consejo para mejorar. 

Pero la palabra de Dios nos enseña que nosotros no debemos creernos superiores a los demás ni pensar que nosotros siempre tenemos la razón (Romanos 12:3) Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

Igualmente la palabra de Dios nos muestra que muchos de nosotros vivimos engañados por la soberbia que hay en nuestro corazón (Abdias 1:3) La soberbia de tu corazón te ha engañado, tú que moras en las hendiduras de las peñas, en tu altísima morada; que dices en tu corazón: ¿Quién me derribará a tierra?

III) SON TIEMPOS PELIGROSOS PORQUE LOS HIJOS QUIEREN QUE LOS PADRES LES OBEDEZCAN A ELLOS Y NO TIENEN GRATITUD EN SUS CORAZONES (1 TIMOTEO 3:2c) desobedientes a los padres, ingratos

Tenemos que saber que un hijo desobediente a sus padres y sin gratitud en su corazón muchas veces está  molesto porque sus padres no hacen lo que él quiere, porque creen que tener un buen padre o una buena madre significa que ellos hagan lo que sus hijos digan, que les permitan lo que ellos quieren, y que les den todo lo que les pidan.

Son hijos e hijas que no ven con agradecimiento lo que sus padres les pueden dar, sino que viven con su corazón lleno de amargura por lo que no les han dado, por las cosas que no les han comprado y la desobediencia muchas veces es una actitud de protesta y de reclamo. 

Son tiempos peligrosos porque la desobediencia a los padres es una rebeldía contra Dios, contra lo que él ha dejado establecido en su palabra y con las autoridades que él ha establecido (Colosenses 3:20) Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor. (Romanos 13:1-3) Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. 2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.

III) SON TIEMPOS PELIGROSOS PORQUE NUESTRO CORAZÓN ESTÁ LLENO DE MUNDANALIDAD Y NO DE DIOS (2 TIMOTEO 3:3-4) impíos, 3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios

Vivimos tiempos peligrosos porque decimos que nuestra familia es una familia cristiana, pero en la realidad no buscamos al Señor, no nos congregamos, no tomamos en cuenta a Dios, no buscamos hacer su voluntad sino la nuestra, y por eso no vivimos como cristianos sino como inconversos. 

Y por ese motivo es que nuestra familia vive de esta manera: 

  • Impíos: Sin reflejar en nuestra vida la presencia del Señor, sino al mundo.
  • Sin afecto natural: No nos importa lastimar a las personas que nos aman
  • Implacables: No tenemos misericordia, somos rigurosos en extremo.
  • Calumniadores: No nos importa culpar a otros por sus propios errores
  • Intemperantes: No somos tolerantes con las personas.
  • Crueles: No sentimos compasión por el sufrimiento ajeno, o nos deleitamos con ello.
  • Aborrecedores de lo bueno: No queremos hacer la voluntad de Dios sino la nuestra.
  • Traidores: No nos importa dañar la confianza y el amor de los que nos aman. 
  • Impetuoso: Obramos sin pensar, sin reflexionar en las consecuencias. 
  • Infatuados: Nos creemos superiores a todos, nuestro corazón está lleno de vanidad.
  • Amadores más de los deleites que de Dios: No hay lugar para Dios en sus vidas.

Pero ¿Hay esperanza para una familia que tiene estas características? La respuesta es sí, pero se necesita humildad y un verdadero arrepentimiento (2 Crónicas 7:14) si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.