¡YA ES HORA DE LEVANTARNOS!

TEMA: ¡YA ES HORA DE LEVANTARNOS!

TEXTO: ROMANOS 13:11-12 Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. 12 La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz.

Cada uno de nosotros sabemos muy bien que el mundo en la actualidad está viviendo tiempos de angustia, de temor, de desesperanza, de desánimo, de luto y de dolor, de peligros, de grandes señales, y todo esto nos recuerda que nuestro Señor Jesucristo está a las puertas, así como lo dice los versículos que hemos leído: “….porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca el día…”

Y es en estos tiempos en los cuales la iglesia del Señor tiene que cumplir su misión en este mundo, es en este tiempo profético en el cual nosotros debemos ser luz y sal en este mundo, en nuestra familia, en nuestra sociedad y en nuestro país. 

Pero este versículo nos dice una triste verdad: LA IGLESIA EN EL MUNDO ESTÁ DORMIDA, LA IGLESIA ESTÁ VIVIENDO COMO EN UN SUEÑO. (Vs 11a) “Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño…” pero ¿Porque nos dice que la iglesia está dormida y viviendo como en un sueño? ¿qué significa eso? 

Cuando una persona está dormida y está soñando puede hacer muchas cosas mientras duerme, una persona en sus sueños camina, canta, habla, y hace muchas cosas mientras duerme, pero no tienen ninguna influencia para con los demás, es solamente algo a nivel personal, y eso es lo que significa también que la iglesia está dormida, pues los cristianos vamos a la iglesia, cantamos, adoramos, escuchamos culto, servimos en el templo, PERO NO ESTAMOS SIENDO INFLUENCIA PARA NADIE, estamos siendo edificados y bendecidos a nivel personal, pero no estamos edificando y siendo de bendición en nuestra sociedad. 

El Señor por medio de su palabra nos llama a levantarnos y ser una influencia de bendición para toda persona que necesita del poder, del amor y de las maravillas de nuestro Dios. 

I) EL SEÑOR NOS LLAMA A LEVANTARNOS Y PREDICAR EL EVANGELIO A TODA PERSONA (MARCOS 16:15) Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

Si nosotros ya creímos el mensaje del evangelio y hemos recibido la salvación que nuestro Dios nos da por medio de la fe en Jesucristo, no podemos quedarnos indiferentes con todas aquellas personas que están en peligro de morir en condenación eterna. 

Tenemos que comprender que esta pandemia es una puerta que Dios ha abierto para que el evangelio de nuestro Señor Jesucristo sea predicado a toda persona (Colosenses 4:3) orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso 

Ya no es tiempo de que sigamos presos del temor o de la vergüenza, ya no es tiempo que sigamos pensando que no vamos a saber que decir, que no estamos preparados, o con temor de ser rechazados (Romanos 1:16) Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego Tenemos que comprender que nuestra capacidad para predicar su palabra, para compartir con otros el evangelio viene de nuestro Dios (2 Corintios 3:5) no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios.

II) EL SEÑOR NOS LLAMA A LEVANTARNOS PARA MOTIVAR Y DAR ANIMOS A LOS QUE ESTAN CAIDOS Y DESMOTIVADOS (ISAÍAS 35:3-4) Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. 4 Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.

Muchos de los comentarios que hacemos desde que regresamos a congregarnos en las iglesias después de la cuarentena del año 2020 es que muchas personas se han enfriado, que muchas personas siguen inherentes, que hay muchos cristianos que están desanimados y ya no han seguido en el camino del Señor. 

Y definitivamente esto es una realidad, no lo podemos negar, pero ¿QUE ESTAMOS HACIENDO POR ELLOS? La palabra de Dios nos llama a dar ánimo, a motivar a los que están desanimados y temerosos, a no ser indiferentes con ellos, a no criticarlos sino a apoyarlos. 

No podemos permitir que las palabras del profeta Ezequiel sean realidad en la generación de cristianos de hoy (Ezequiel 34:4) No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia.

Tenemos que comprender que tenemos muchas formas para poder fortalecer a los débiles y motivar a los desanimados, y levantar a los que estan caidos y desmotivados: Orando por ellos,  visitandolos, escribiendoles mensajes de ánimo, o por medio de una llamada, hagamos lo que nosotros quisiéramos que alguien hiciera por nosotros. 

III) PERO ¿CÓMO PODEMOS NOSOTROS HACER TODO ESTO? (ROMANOS 13:12) La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Necesitamos despojarnos de la ropa de pecado y mundanalidad en nuestra vida y vestirnos de Cristo usando las armas de la luz, o las armas de bendición. 

¿Cuales son las armas de la luz que debemos usar para levantarnos y ser de bendición en este mundo? (Colosenses 3:12-14) Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; 13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.

  • La MISERICORDIA
  • LA BENIGNIDAD
  • LA HUMILDAD 
  • LA MANSEDUMBRE
  • LA PACIENCIA
  • EL PERDON
  • EL AMOR.

Eso significa que nuestro Dios espera que la iglesia de hoy, la iglesia de la pandemia y de post pandemia sea una iglesia que se levante y que sea llena del Espíritu Santo para poder producir en cada uno de nosotros los frutos del Espíritu que tanto necesitan experimentar nuestra familia, nuestra sociedad, nuestro país y el mundo entero.  (Gálatas 5:22-23) Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.