ESTUDIO BÍBLICO, LOS ATRIBUTOS INCOMUNICABLES DE DIOS IV PARTE: LA INMUTABILIDAD DE DIOS.

ESTUDIO BÍBLICO LOS ATRIBUTOS INCOMUNICABLES DE DIOS IV PARTE: LA INMUTABILIDAD DE DIOS.

TEXTO: MALAQUIAS 3:6

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Este día terminamos los estudios Bíblicos del mes de enero sobre él tema de los atributos incomunicables de Dios.

Hoy estudiaremos uno de los atributos incomunicables de Dios del cual muy poco se habla pero es uno de sus atributos que más debe de hacernos sentir confiados en cuanto a nuestra relación con el Señor, ese atributo es LA INMUTABILIDAD.

Primeramente definamos ¿que significa la palabra inmutable? Es aquello que no puede ni se puede cambiar. Se trata, por lo tanto, de algo no mudable o inmodificable

Es decir que Dios no puede cambiar ni tampoco nadie puede hacer cambiar a Dios en su naturaleza, en sus propósitos y en su voluntad.

I) LA PALABRA DE DIOS NOS DECLARA QUE TODO EN EL MUNDO CAMBIA

Todo lo que hay en el mundo tarde o temprano cambia o se termina (1 Juan 2:17) Podemos verlo en las personas, en las empresas, en las costumbres, en la moda, en la fama, etc.

Aun las personas que poseen mucho dinero están bajo esa verdad: Todo cambia o se termina (Santiago 1:11) No hay dinero en el mundo que pueda hacer que algo permanezca para siempre.

Nuestra vida misma cambia de maneras inesperadas por las circunstancias que nos afectan (Job 30:26) Las circunstancias de la vida no están bajo nuestro control, hay cambios inesperados, y lo único que podemos decir es: ¡Así es la vida! Siempre cambia, nada permanece igual siempre.

II) LA PALABRA DE DIOS NOS ENSEÑA QUE NUESTRO DIOS NO CAMBIA, EL PERMANECE PARA SIEMPRE

A pesar que nosotros le fallemos, él no cambia para con nosotros, él permanece fiel a su voluntad y a su propósito (2 Timoteo 2:13)

En nuestro Dios nos hay ni la más mínima sombra de variación o de cambio (Santiago 1:17) No existe la más mínima posibilidad de que nuestro Dios cambie o que su naturaleza tenga alguna variación.

Sus promesas reflejan su inmutabilidad, sus promesas todas se cumplen, no son una posibilidad, ni una probabilidad, sus promesas son una certeza (Josue 21:44-45 / 2 Corintios 1:20) Todas sus promesas son en el SI nunca en él tal vez o en él posiblemente.

Sus dones y su llamamiento reflejan su inmutabilidad, él no deja sin efecto los dones que nos ha dado, ni tampoco deja sin efecto el llamado que ha hecho a nuestra vida (Romanos 11:29) IRREVOCABLE: Que no se puede anular.

III) PERO ¿QUÉ ES LO QUE NOS DA LA SEGURIDAD DE QUE DIOS NO CAMBIA?

¿Cómo podemos estar plenamente seguros de la inmutabilidad de Dios? Su naturaleza, su esencia, Dios no puede ir en contra de sí mismo, y es por eso que la seguridad de la inmutabilidad de nuestro Dios nos la dan dos palabras que describen su naturaleza: Dios es: ETERNO.Y PERFECTO.

  • DIOS ES INMUTABLE PORQUE ES ETERNO (Salmo 45:6) Si algo cambia, ese cambio debe darse dentro de un tiempo específico, en un orden cronológico, es decir debe haber un antes del cambio y un después del cambio, para que el cambio se lleve a cabo, debe ocurrir dentro de las restricciones del tiempo; es por eso que Dios no cambia, pues nuestro Dios es eterno y él existe fuera de las limitaciones del tiempo, para él no existe un antes ni un después.
  • DIOS ES INMUTABLE PORQUE ES PERFECTO (JOB 11:7) Si algo cambia, debe cambiar ya sea para bien o para mal, para que un cambio se realice, se puede agregar algo que le hace falta, es decir se hace un cambio para mejorar, o se quita algo que era necesario, es decir un cambio para empeorar, pero nuestro Dios es perfecto, Él no necesita nada, por lo tanto, Él no puede cambiar para mejorar, él ya es perfecto y si Dios pierde algo algo, ya no sería perfecto; por lo tanto él no puede cambiar para empeorar.

CONCLUSIÓN: La inmutabilidad de Dios es un doble llamado para cada persona:

Para sus hijos, es un llamado a confiar en él sin dudar (Salmo 118:8-9) Porque es mejor confiar en nuestro Dios y poner en él nuestra fe y nuestra esperanza que ponerla en cualquier hombre que falla y miente.


Para los inconversos, es un llamado a la salvación (1 Timoteo 2:3-5) porque Dios nos ha cambiado su propósito de salvación para con el pecador, no importa que tan perdida puede estar una vida, no importa que tan pecador sea una persona, Dios siempre está dispuesto a salvarla.

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