ESTUDIO  BÍBLICO, DISCIPULADO BÁSICO 2 PARTE: LA LEY Y LA GRACIA

ESTUDIO  BÍBLICO DISCIPULADO BÁSICO 2 PARTE: LA LEY Y LA GRACIA

 

TEXTO: JUAN 1:17

 

En este mes de mayo vamos a continuar con el discipulado básico, y tendremos una nueva serie de estudios Bíblicos sobre los conceptos básicos que los cristianos debemos conocer y comprender.  

 

Este día estudiaremos dos conceptos que muchas veces se consideran opuestos o antagónicos, pero en realidad no lo son, sino que en realidad son complementarios.

 

Estudiemos cada uno de ellos por medio de la palabra de Dios:

 

I) PRIMER CONCEPTO: LA LEY

 

Nuestro Dios le entregó a los Israelitas por medio de Moisés un conjunto único de leyes, algo que ninguna otra nación en la tierra había recibido jamás (Deuteronomio 4:5-8). Dios dio a Su pueblo un total de 613 mandatos en la ley de Moisés.

 

Estos 613 mandatos de la ley en su totalidad constaba de cuatro partes que cubrían  todas las fases de la vida y de la actividad del pueblo de Israel.

 

  • La “ley moral”, los diez mandamientos que rigen la moral conducta de la nación de Israel.

 

  • La “ley civil”, que gobernó la conducta social de la nación de Israel.

 

  • La “ley dietética”, que gobernó la salud de la nación de Israel.

 

  • La “ley ceremonial”, que gobernó la conducta religiosa de la nación de Israel.

 

Ese conjunto de leyes que incluyen también los Diez Mandamientos nuestro Dios les llamó “Él pacto” (Exodo 24:7-8) podemos decir entonces que estos mandamientos reflejan el estándar de Dios para la vida de los seres humanos.

 

El pueblo de Israel tenía un gran responsabilidad para con Dios (Deuteronomio 6:1.2) ellos tenían que cumplir TODOS sus estatutos y mandamientos, pero Dios sabía que ningún hombre podría obedecer y cumplir las leyes en forma perfecta, el sabía que hasta el mejor y más bondadoso de los hombres desobedecería y pecaría.

 

Es por eso que la ley misma contenía los mandatos que les indicaban a los Israelitas que tenían que hacer cuando quebrantaban los mandatos de Dios (Levítico 14:13 y 19) Los hijos de Israel eran responsables de seguir las instrucciones de Dios y tenían que llevar  el animal para el sacrificio por el pecado.

 

Pero tenemos que saber que la ley del Antiguo Testamento fue dada a la nación de Israel, no a los cristianos, pero nuestro Señor Jesucristo dejó claro que el estándar de Dios sigue estando vigente aún para nosotros en la actualidad (Mateo 22:35-40)

 

Dios quiere que todo ser humano le ame a él con todo su corazón y con toda su alma y que ame a su prójimo como a él mismo.

 

Basado en esto toda persona debe preguntarse : ¿He cumplido el estándar de Dios en mi vida o he fallado? ¿puedo decir que cada día de mi vida he amado a Dios con TODO mi corazón y con TODA mi alma y con TODA mi mente? ¿Siempre ha puesto a Dios en el primer lugar de mi vida? ¿Ha sido siempre el Señor mi primer amor? ¿o ha amado otras cosas u otras personas más que al Señor? ¿He amado a mi prójimo como a mi mismo?

 

Con toda seguridad la respuesta a todas estas preguntas es NO pues para nosotros los seres humanos es imposible cumplir el estándar de Dios (Romanos 3:10) ¿Quiere decir entonces que la ley es inservible, que la ley no tiene ningún sentido? NO, la palabra de Dios nos muestra que la ley es buena y santa (Romanos 7:12 y 16) el problema no está en la ley, él problema no está en el estándar de Dios, él problema esta en mi humanidad, en mi debilidad.

 

Esto me demuestra que por medio de la ley no puedo salvarme, porque NUNCA podre cumplir el estándar de Dios, nunca podre cumplir toda la ley (Gálatas 3:10)

 

ENTONCES ¿CUÁL ES EL OBJETIVO DE LA LEY?  

 

  • Ser un espejo para nosotros los seres humanos, para que podamos reconocer el pecado que está en nuestra vida (Romanos 7:7)

 

  • Pero el principal objetivo de la ley no es solamente mostrarnos la suciedad del pecado en nuestra vida, sino llevarnos a aquel que SÍ puede limpiarnos, es decir que el principal objetivo de la ley es llevarnos hacia Cristo nuestro cordero que limpia el pecado de nuestra vida con su sangre (Gálatas 3:24 / 1 Juan 1:7)

 

Podemos decir entonces que el objetivo de la ley es revelar el pecado en la vida del hombre para que podamos reconocer nuestra necesidad de la GRACIA DE DIOS (Romanos 5:20)

 

II) SEGUNDO CONCEPTO: LA GRACIA

 

GRACIA es una palabra muy importante en la vida de todo ser humano y es necesario que comprendamos su significado. La GRACIA de Dios significa : “favor de Dios”. También se define como el “FAVOR INMERECIDO DE DIOS”, La palabra GRACIA se define también como “BONDAD INMERECIDA”  (Efesios 2:7)

 

La ley de Dios condena a los mejores hombres, pues nadie puede cumplirla, pero la gracia de Dios es capaz de salvar a los peores hombres, esto es lo maravilloso de la gracia de Dios para nosotros los pecadores.

 

La ley me demuestra que soy pecador, indigno de ser parte del Reino de Dios, merecedor del castigo y el juicio de Dios (1 Corintios 6:9-10 / Tito 3:3)

 

Pero la GRACIA de Dios permite que nosotros los pecadores seamos justificados, lavados y santificados por medio de  la fe en Jesucristo (1 Corintios 6:11)

 

La gracia significa que Cristo ya pagó por nosotros el castigo de nuestro pecado para que nosotros pudiésemos ser justificados (2 Corintios 5:21)

 

Ahora nosotros podemos ser salvos, no por cumplir el estándar de Dios sino porque Cristo ya cumplio, y por su gracia podemos recibir la salvación creyendo en Jesucristo como nuestro salvador que murió por nosotros en la cruz (Efesios 2:8-9)

 

Como decia Juan Bunyan:

 

La ley me ordena ¡Corre, Juan, corre!

 

Pero no me da piernas para correr

 

Pero el evangelio, Me ordena volar ¡Y ME DA ALAS!

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