ESTUDIO BIBLICO CARTA A LOS FILIPENSES: CONSEJOS DE NUEVO AÑO V PARTE

ESTUDIO BIBLICO CARTA A LOS FILIPENSES: CONSEJOS DE NUEVO AÑO V PARTE

TEXTO: FILIPENSES 1:27-29 Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio, 28 y en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición, mas para vosotros de salvación; y esto de Dios. 29 Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no solo que creáis en él, sino también que padezcáis por él, 30 teniendo el mismo conflicto que habéis visto en mí, y ahora oís que hay en mí.

DESCARGA EN PDF: https://elblogdelpastoroscarflores.com/wp-content/uploads/2021/12/ESTUDIO-BIBLICO-CARTA-A-LOS-FILIPENSES_-CONSEJOS-DE-NUEVO-ANO-V-PARTE.pdf

Este día continuamos con el estudio de la carta a los Filipenses, siempre analizando el texto pero aplicando las enseñanzas de esta preciosa carta a nuestra vida por medio de CONSEJOS PARA EL NUEVO AÑO.

VEAMOS LOS CONSEJOS QUE ENCONTRAMOS EN EL ESTUDIO DE HOY: 

VIII) OCTAVO CONSEJO: TENEMOS QUE SER VALIENTES PARA UNIRNOS AL EJÉRCITO DE JESUCRISTO PARA LA PREDICACIÓN DEL EVANGELIO (VS 27-28) solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio, 28 y en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición, mas para vosotros de salvación; y esto de Dios.

Pablo les hace un llamado muy impactante a la iglesia en Filipos: “Comportense como es digno del evangelio de Cristo” y el mismo apóstol Pablo es el mejor ejemplo de lo que eso significa, a pesar de la persecusión, a pesar de las dificultades, a pesar de estar preso, nunca dejó de predicar el evangelio, su principal objetivo era la predicación de la palabra de Dios. 

El evangelio de Cristo es algo tan poderoso, que tiene tanto poder para salvar, para restaurar, para transformar la vida de las personas que no podemos comportarnos de una manera cobarde o indiferentes (Romanos 1:16) Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.

Comportarnos como es digno del evangelio significa comprender que todos estamos en el ejercito de Jesucristo, y nuestro objetivo es hacer avanzar el Reino de Dios en este mundo por medio de la predicación del evangelio de nuestro Señor Jesucristo para poder terminar nuestra vida cristiana con la misma satisfacción que sentía el apóstol Pablo (2 Timoteo 4:7) He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.

Tenemos que saber que cumplir nuestra misión en este mundo no será fácil, cada vez que nosotros queramos compartir con otros el evangelio de nuestro Señor Jesucristo tendremos oposición, recordemos que ganar almas significa quitarle almas al reino de las tinieblas, pero no tenemos que tener temor, debemos procurar ser buenos soldados de Jesucristo (2 Timoteo 2:3) Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo

A partir de este consejo dejamos atrás el CAPÍTULO UNO de la carta a los Filipenses y ahora pasamos a reflexionar y estudiar el CAPÍTULO DOS.

IV) NOVENO CONSEJO: PARA PODER REFLEJAR A CRISTO EN NUESTRA VIDA TENEMOS QUE SER HUMILDES (FILIPENSES 2:3-8) Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. 5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

En el capítulo dos de la carta el apóstol Pablo deja de lado los conflictos y crisis externas que estaban enfrentando para tratar los posibles conflictos internos que como iglesia podían tener, pues tenemos que saber que el enemigo no solamente ataca a la iglesia con enemigos externos, sino también por conflictos internos. 

Pablo les aconseja que sean humildes en el trato con los hermanos, que no hicieran nada por contienda o por vanagloria, es decir para ser exaltados y admirados y llegar a considerarse superiores o mejores que los demás.

Podemos ver que Pablo les aconseja algo “ESTIMANDO CADA UNO A LOS DEMÁS COMO SUPERIORES A ÉL MISMO”; lo cual para el contexto grecorromano en el que estaba ubicada la iglesia en Filipo podía ser considerado algo incomprensible, o una locura, pues la humildad no era considerada una virtud, sino todo lo contrario, un defecto o una debilidad.

Tenemos que comprender que si entre los miembros de la iglesia pueden con humildad considerar al otro como superior a él mismo, se puede tener un trato de respeto y de valoración. Pero ¿CÓMO PODEMOS HACER ESTO? ¿Cómo podemos dejar de lado la soberbia para poder tener un trato de humildad y poder estimar a los demás como superiores a uno mismo?

La respuesta la encontramos en (Vs 5-8) Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Teológicamente hablando esta humillación de Cristo para poder cumplir el propósito de Dios de rescatar al pecador tiene un nombre: KENOSIS 

Kenosis es una palabra griega que significa “vaciarse” es decir que cristo se vació de su gloria y se humilló a si mismo, permitiendo, siendo Dios, ser crucificado para morir en esa cruz por los pecados de la humanidad.

Ya que el hombre no puede acercarse a Dios por su condición de pecado, Dios decidió humillare y él se acercó al hombre.

Analicemos la palabra de Dios y comprendamos lo que verdaderamente significa la humillación del hijo de Dios:

a) Se humilló porque siendo Dios, dejó su trono de gloria y majestad para venir y nacer en un pesebre, en el lugar donde se alimentan los animales de granja (Lucas 2:6-7) Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. 7 Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.

b) Se humilló porque siendo Dios NO vino a este mundo a vivir en la casa de una familia rica, para ser sus padres terrenales NO fueron elegidas personas de la alta sociedad de israel, sino la familia de un humilde carpintero (Mateo 13:55) ¿No es este el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas?.

c) Se humilló porque siendo Dios aceptó llevar a cabo el plan redentor muriendo en la cruz del calvario como un malhechor (Lucas 22:41-42) Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, 42 diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.

El llamado que el Señor le hace a la iglesia de Filipo es también un llamado a cada uno de nosotros que formamos parte de la iglesia en la actualidad HAYA EN VOSOTROS EL MISMO SENTIR QUE HUBO EN CRISTO JESÚS  (Filipenses 2:5-7) Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres

Como cristianos tenemos que despojarnos a nosotros mismos de nuestra soberbia, de nuestra autosuficiencia, de nuestra vanagloria para cumplir la voluntad del Señor, para poder tener un corazón humilde para relacionarnos con nuestros hermanos y con nuestros prójimos.