¿QUÉ HEMOS APRENDIDO COMO FAMILIA DURANTE LA PANDEMIA?

TEMA: ¿QUÉ HEMOS APRENDIDO COMO FAMILIA DURANTE LA PANDEMIA?

TEXTO: SALMOS 32:8 Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos.

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Verdaderamente estos dieciocho meses que llevamos viviendo en pandemia hemos aprendido mucho, o mejor dicho, deberíamos de haber aprendido mucho, pues esta pandemia ha sido usada por nuestro Dios para darnos grandes lecciones a cada uno de nosotros y a nuestra familia.

El Señor nos dice en el texto que hemos leído: Te haré entender y te enseñaré él camino que debes andar, la pregunta que tenemos que hacernos como familia cristiana es: ¿Que ha querido Dios enseñarnos en este tiempo de pandemia? Veamos en la palabra de Dios algunas respuestas a esta pregunta tan importante: 

I) LA IMPORTANCIA DE VALORAR Y CUIDAR NUESTRA SALUD (ECLESIASTÉS 2:25) Porque ¿quién comerá, y quién se cuidará, mejor que yo? 

Verdaderamente esta pandemia nos ha demostrado la importancia de cuidarnos físicamente, pues lastimosamente han muerto millones de personas en este tiempo y principalmente son personas que han tenido enfermedades crónicas que pudieron haber sido evitadas si le diéramos más importancia al cuidado de nuestro cuerpo.

Muchos de nosotros no cuidamos nuestra alimentación y la obesidad ha sido una de las causas principales de muertes por Covid en esta pandemia, igualmente la diabetes y la hipertensión arterial, las cuales son enfermedades que pueden ser evitadas o controladas si hacemos verdaderos cambios en nuestros hábitos de vida. 

Tenemos que reconocer que reconocer que una de las más grandes bendiciones que nuestro Dios nos da es la salud, estar sano es una bendición, pero lastimosamente muchos de nosotros no nos cuidamos, tenemos que recordar el mandamiento (Gálatas 5:14) Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Tenemos que amarnos a nosotros mismos, y amarnos a nosotros mismos significa cuidarnos, valorar nuestra salud, no vivir nuestra vida enfocada en los afanes y en el dinero, sino también valorando y agradeciendo a Dios por la bendición de tener salud.

  • Tenemos que comer saludablemente y sin excesos
  • Tenemos que descansar bien y dormir lo necesario
  • Si tenemos que tomar medicamentos, hagámoslo con responsabilidad, a la hora indicada y todos los días, no seamos negligentes. 
  • Por sobre todo pongamos nuestras cargas y preocupaciones en las manos del Señor (1 Pedro 5:7) echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

II) LA IMPORTANCIA DE PODER CULTIVAR EL HÁBITO DEL AHORRO (PROVERBIOS 6:6-8) Ve a la hormiga, oh perezoso, Mira sus caminos, y sé sabio; 7 La cual no teniendo capitán, Ni gobernador, ni señor, 8 Prepara en el verano su comida, Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.

Esta pandemia nos ha mostrado cómo las circunstancias de nuestra vida pueden cambiar de la noche a la mañana, nos ha mostrado que situaciones fuera de nuestro control pueden afectarnos grandemente. 

Es por eso que el cristiano sabio desarrolla, como las hormigas, el hábito del ahorro, es decir, guardar una parte de nuestros ingresos para enfrentar las situaciones cambiantes en el futuro. 

Muchas familias durante esta pandemia se vieron fuertemente afectados por la pérdida de sus empleos, por el cierre de sus negocios, y lastimosamente muchos de nosotros no teníamos ahorros para hacer frente a esa situacion tan dificil, y eso nos lleva a endeudarnos mas de nuestra capacidad de pago, y a vivir lleno de angustias y amargura en el futuro.

Muchas veces decimos “A mi no me alcanza para ahorrar” pero en realidad es que no queremos dejar de gastar en cosas que no son necesarias, pues el ahorro es economizar parte de nuestros gastos NO NECESARIOS para poder utilizar ese dinero para enfrentar situaciones inesperadas en el futuro. (Proverbios 21:20) Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio; Mas el hombre insensato todo lo disipa.

III) LA IMPORTANCIA DE ESTAR EN PAZ CON NUESTRA FAMILIA Y NO GUARDAR RENCORES (AMOS 1:11) Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Edom, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque persiguió a espada a su hermano, y violó todo afecto natural; y en su furor le ha robado siempre, y perpetuamente ha guardado el rencor.

Esta pandemia nos ha mostrado una realidad muy dura de la vida: Hoy estamos y mañana quizás ya no. Por causa de la enfermedad cientos de miles o millones de personas han tenido que llevar a sus familiares a un hospital y luego no volver a verlos nunca, no han podido visitarlos, y esas personas, quizás un padre, una madre, un esposo o esposa, se han enfermado gravemente sin poderse comunicar con ellos y muchos de ellos han muerto. 

Y queda ese dolor en el corazón de aquellos que no pudieron despedirse, que no tuvieron tiempo de pedir perdón, el dolor de no haber podido reconciliarse después de muchos años de resentimientos, y el sentimiento de impotencia y amargura por haber tenido tantas oportunidades de compartir con sus familiares pero por resentimientos guardados en el corazón no lo hicieron. 

Es por eso que esta pandemia nos debe haber enseñado la importancia de estar en paz con nuestra familia, a procurar siempre la armonia, a no dejar que los resentimientos nos alejen y nos hagan perder momentos para compartir con nuestra familia, seamos sabios y aprovechemos bien el tiempo (Efesios 5:15-16) Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.

Porque la vida literalmente se va como el viento (Santiago 4:14) cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.

IV) LA NECESIDAD DE BUSCAR MÁS DE LA PRESENCIA DE DIOS EN FAMILIA (EXODO 33:14-15) Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso. 15 Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.

En estos dieciocho meses hemos pasado por momentos de angustia y de mucha preocupación, y aun seguimos viviendo en tiempos de enfermedad y muerte, y muchas personas ya se sienten afectadas anímicamente y emocionalmente, sienten que ya no pueden más. 

Es por eso que como familia tenemos que procurar buscar la presencia del Señor cada dia más, en oración, en adoración y por medio de su palabra, pues la presencia de nuestro Dios es lo único que nos puede dar verdadera paz aun en tiempos de angustia, de enfermedad y muerte. (Isaías 26:3) Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.

V) LA IMPORTANCIA URGENTE DE EVANGELIZAR A NUESTRA FAMILIA (HECHOS 16:30-32) y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? 31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. 32 Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa.

Tenemos una promesa de parte del Señor, una promesa de salvación para nuestra familia: Seras salvo tu y tu casa. Pero como vemos en el texto que hemos leído, para que esa promesa se haga realidad no solamente basta con orar, también tenemos que hablarles la palabra del Señor a nuestros familiares. 

No podemos ser indiferentes con la salvación de nuestros familiares, ¿Que pasaría si se enferman y mueren? (Proverbios 24:11-12) Libra a los que son llevados a la muerte; Salva a los que están en peligro de muerte. 12 Porque si dijeres: Ciertamente no lo supimos, ¿Acaso no lo entenderá el que pesa los corazones? El que mira por tu alma, él lo conocerá, Y dará al hombre según sus obras.

Recibir la salvación o rechazarla es una decisión personal e individual, pero nuestra responsabilidad es predicarles, hablarles de la salvación de nuestro Dios.

CONCLUSIÓN: Verdaderamente podemos ver que esta pandemia nos ha enseñado muchas cosas importantes como familia, pero no tenemos que saber que no solamente nos podemos conformar con reconocer lo que nuestro Dios nos ha querido enseñar, tenemos que tomar acción y aplicarlo a nuestra vida y a nuestra familia hoy mismo, porque mañana puede ser demasiado tarde.