¿POR QUE ESTAMOS PERDIENDO NUESTRA FAMILIA?

TEMA: ¿POR QUE ESTAMOS PERDIENDO NUESTRA FAMILIA?

TEXTO: 1 SAMUEL 9:1-2 Había un varón de Benjamín, hombre valeroso, el cual se llamaba Cis, hijo de Abiel, hijo de Zeror, hijo de Becorat, hijo de Afía, hijo de un benjamita. 2 Y tenía él un hijo que se llamaba Saúl, joven y hermoso. Entre los hijos de Israel no había otro más hermoso que él; de hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo. Y 1 SAMUEL 10:1 Tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza, y lo besó, y le dijo: ¿No te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel?

En los textos que hemos leído podemos ver que Saul era un hombre como el que no había otro igual en todo el pueblo de Israel, el texto nos dice que Saul era hermoso y de gran estatura, pero lo más especial que recordamos de Saúl es que él fue elegido como el primer rey de Israel.

El nombre de Saúl significa el deseado, y verdaderamente cualquier nación deseaba tener un rey como Saul  pues él era alguien superior a los demás y que fue elegido por Dios para reinar sobre su pueblo.

Definitivamente Saul aparentemente tenía todo para poder triunfar en su reino: Tenía la unción de Dios sobre su vida, él fue la primera persona que fue ungido con el aceite de la unción sin ser un sacerdote ni profeta, lo que simbolizaba la presencia de Dios sobre su vida.

Pero lastimosamente Saul no tuvo un final de bendición sino todo lo contrario (1 samuel 15:26-28) Y Samuel respondió a Saúl: No volveré contigo; porque desechaste la palabra de Jehová, y Jehová te ha desechado para que no seas rey sobre Israel. 27 Y volviéndose Samuel para irse, él se asió de la punta de su manto, y éste se rasgó. 28 Entonces Samuel le dijo: Jehová ha rasgado hoy de ti el reino de Israel, y lo ha dado a un prójimo tuyo mejor que tú. saul escucho la peor frase que un hijo de dios puede oir: jehova te ha desechado, saul perdio su reino, su bendicion. 

TRASLADEMOS AHORA ESTA HISTORIA Y APLIQUEMOSLA A NUESTRA FAMILIA:

La palabra de Dios nos muestra que también nosotros al igual que Saúl somos deseados, su palabra nos enseña que somos tierra deseable (Malaquías 3:12) Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos. Verdaderamente para cada uno de nosotros nuestra familia es una tierra deseable, es una bendición muy grande de parte de nuestro Dios, nuestros hijos son una bendición para nuestra vida, al igual que Saúl tenemos la unción, pero no de aceite sino del Espíritu Santo sobre nuestra vida y sobre nuestra familia (1 Juan 2:20) Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.

PERO SI PARA NOSOTROS NUESTRA FAMILIA ES NUESTRA TIERRA DESEABLE, ES NUESTRA BENDICIÓN ¿POR QUE LA ESTAMOS PERDIENDO? 

Veamos en la vida de Saul cuales fueron las causas por las que él perdió su reino y veamos en esas mismas causas en nuestra vida familiar, para que comprendamos que es lo que necesitamos cambiar para no perder esa bendición que nuestro Dios nos ha dado. 

I) ESTAMOS PERDIENDO NUESTRA FAMILIA PORQUE NO QUEREMOS VER LOS PROBLEMAS (1 SAMUEL 10:24-27) Y Samuel dijo a todo el pueblo: ¿Habéis visto al que ha elegido Jehová, que no hay semejante a él en todo el pueblo? Entonces el pueblo clamó con alegría, diciendo: !!Viva el rey! 25 Samuel recitó luego al pueblo las leyes del reino, y las escribió en un libro, el cual guardó delante de Jehová. 26 Y envió Samuel a todo el pueblo cada uno a su casa. Saúl también se fue a su casa en Gabaa, y fueron con él los hombres de guerra cuyos corazones Dios había tocado. 27 Pero algunos perversos dijeron: ¿Cómo nos ha de salvar éste? Y le tuvieron en poco, y no le trajeron presente; mas él disimuló.

No traerle presente al rey que Dios había elegido y que él había puesto por autoridad sobre el pueblo significaba una muestra de total menosprecio a la autoridad del rey y una abierta rebelión contra el reino.

Siendo Saúl el rey puesto por Dios, teniendo la autoridad dada por la unción sobre su vida, hubiera podido hacer algo para enfrentar a aquellos que lo menospreciaron, pero el prefirió hacerse el que no vio para no tener problemas, él simplemente disimulo. 

Muchos de nosotros estamos perdiendo a nuestra familia exactamente por esas mismas causas: Por no querer ver los problemas en nuestra familia, porque preferimos disimular en lugar de confrontar, en lugar de corregir, en lugar de disciplinar y en lugar de hablar para corregir aquellas cosas que pueden afectar grandemente nuestra familia. 

a) Nuestra hija está saliendo con un hombre casado pero nosotros disimulamos, aparentamos que no sabemos..

b) Nuestro hijo se está relacionando con amistades destructivas y hasta peligrosas y nosotros preferimos disimular. 

 c) Quizás nuestros hijos están llegando a casa bajo los efectos del licor o de drogas y nosotros disimulamos no darnos cuenta.

 d) Las esposas saben que su esposo tiene una amante y la esposa con tal de no perder la ayuda disimula que no sabe. 

Tienes que saber que como madre o como padre el Señor no te ha mandado a disimular, sino a levantarte por tus hijos (Jueces 5:7) Las aldeas quedaron abandonadas en Israel, habían decaído, Hasta que yo Débora me levanté, Me levanté como madre en Israel.

Tenemos que ser valientes para enfrentar los peligros que pueden hacernos perder a nuestra familia, a nuestros hijos e hijas o nuestro matrimonio, tenemos que recordar que Dios no nos ha dado espíritu de cobardía (2 Timoteo 1:7) Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

II) ESTAMOS PERDIENDO NUESTRA FAMILIA POR LAS DECISIONES LOCAS QUE TOMAMOS (1 SAMUEL 13:9-14) Entonces dijo Saúl: Traedme holocausto y ofrendas de paz. Y ofreció el holocausto. 10 Y cuando él acababa de ofrecer el holocausto, he aquí Samuel que venía; y Saúl salió a recibirle, para saludarle. 11 Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas, 12 me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto. 13 Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. 14 Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó. 

Cuando Saul y el pueblo estaban en aprieto, Saul tomo una decisión que parecia muy buena, parecia la correcta, hacer él mismo el holocausto a Dios

Pero eso aunque parecia algo bueno, en realidad era una locura, pues el rey Saul no podia hacer el holocausto pues unicamente un sacerdote podia hacerlo, en este caso solamente Samuel podia realizarlo, pero al verse en aprieto, en apuros, tomo una decisión arrebatada, actuo locamente, y que trajo duras consecuencias : Perdio su reino.

¿No es verdad que por nuestras locuras, por nuestras decisiones arrebatadas muchos de nosotros hemos perdido grandes bendiciones de Dios sobre nuestra vida?

  • Locamente hicimos cuando tomamos la decisión de dejar un buen empleo solamente por un regaño.
  • Locamente hicimos por irnos de nuestro país dejando abandonada nuestra familia y hoy nuestros hijos viven vidas perdidas y nuestro matrimonio está destruido.
  • Locamente hicimos enredándonos con una mujer ajena teniendo a nuestra esposa y hoy nuestro matrimonio está lleno de conflictos. 
  • Locamente hicimos por haber usado las tarjetas de crédito sin responsabilidad y hoy no tenemos cómo pagar y en nuestra familia no hay paz
  • Locamente hacemos cuando tomamos la decisión de alejarnos de Dios y de su iglesia.

III) ESTAMOS PERDIENDO NUESTRA FAMILIA PORQUE SIEMPRE BUSCAMOS CULPABLES DE NUESTROS ERRORES ( 1 SAMUEL 15:17-21) Y dijo Samuel: Aunque eras pequeño en tus propios ojos, ¿no has sido hecho jefe de las tribus de Israel, y Jehová te ha ungido por rey sobre Israel? 18 Y Jehová te envió en misión y dijo: Ve, destruye a los pecadores de Amalec, y hazles guerra hasta que los acabes. 19 ¿Por qué, pues, no has oído la voz de Jehová, sino que vuelto al botín has hecho lo malo ante los ojos de Jehová? 20 Y Saúl respondió a Samuel: Antes bien he obedecido la voz de Jehová, y fui a la misión que Jehová me envió, y he traído a Agag rey de Amalec, y he destruido a los amalecitas. 21 Mas el pueblo tomó del botín ovejas y vacas, las primicias del anatema, para ofrecer sacrificios a Jehová tu Dios en Gilgal.

Saúl recibió una orden de parte de Dios: destruye a Amalec y todo lo que tiene, pero Saúl no obedeció y dejó vivo al rey de Amalec y tomó del botín de lo mejor del pueblo.

Pero cuando fue confrontado con su error, con su pecado, simplemente le echo la culpa al pueblo, no quiso aceptar ni reconocer su error.

Tenemos que reconocer que nuestro Dios no puede restaurar nuestra vida, nuestro matrimonio, o nuestra familia, si primero no damos nosotros el paso indispensable: Reconocer nuestros errores y responsabilizarnos por nuestras faltas.

  • Estaremos perdiendo nuestra familia si no reconocemos el daño que le causa nuestro mal carácter y siempre decimos que es culpa de los que nos hacen enojar. 
  • Estaremos perdiendo nuestra familia si siempre culpamos a nuestros amigos y compañeros de trabajo por nuestros vicios y malos caminos, y no reconocemos que el problema son nuestras propias decisiones. 
  • Estaremos perdiendo nuestra familia si no reconocemos nuestras propias faltas y errores y solamente nos dedicamos a señalar los errores de los demás.

Tenemos que saber que nuestro Dios para ayudarnos necesita que reconozcamos que no debemos señalar culpables ni poner excusas sino que necesitamos comprender que cada uno da cuentas solamente de su propia vida (Romanos 14:12) De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.