BOSQUEJO CORTO DE FIN DE AÑO: ¿QUE NOS ENSEÑÓ EL COVID?

SERMON DE FIN DE AÑO ¿QUE NOS ENSEÑÓ EL COVID?

TEXTO: JEREMIAS 33:3 Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

Este año 2020 Dios ha hecho realidad este versículo, pero no solamente a nivel individual en la vida de cada uno de nosotros, sino a nivel mundial, el Señor nos ha enseñado cosas grandes y ocultas que no conocíamos.

En este año que está terminando nuestro Dios ha usado un maestro que nos da dado grandes lecciones para nuestra vida, este maestro se llama COVID, el Señor ha usado que la pandemia causada por este virus nos enseñe muchas cosas muy importantes que nos podemos dejar pasar por alto, no podemos olvidarlas, sino que tenemos que tomar esas enseñanzas y atesorarlas en nuestro corazón: 

Para que esas lecciones sean más fáciles de recordar, vamos a tomar las cinco letras que forman la palabra COVID para comprender lo que este año Dios nos enseñó a través de esta pandemia: ¿QUE NOS ENSEÑÓ EL COVID?

I) CONFIANZA EN DIOS (SALMOS 18:2) Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio. Este año el Señor nos demostró que todo aquello en lo que los hombres confían no es suficiente para enfrentar las crisis más difíciles de la vida, este año hemos visto personas muy ricas morir, empresas quebrar, reyes y grandes líderes del mundo enfermar y hemos visto a la ciencia médica sin saber que hacer, pero hubo algo que no cambio, hubo algo que nos sostuvo: EL PODER Y LA MISERICORDIA DE NUESTRO DIOS. Este año por medio del Covid el Señor nos demostró que solamente en él podemos confiar, que solamente en él está nuestra esperanza, que solamente en él debe estar nuestra fe. 

II) OTRA VISIÓN DE LA VIDA (FILIPENSES 3:7) Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Este año hemos aprendido a ver la vida de otra manera, o deberíamos de haberlo aprendido, una visión de la vida ya no tan enfocada en lo material, sino en lo espiritual, es decir en la manera como Dios quiere que vivamos sus hijos, reconociendo que lo que para nosotros era ganancia, es decir el trabajo, el negocio, el dinero, etc en realidad estaba haciéndonos perder lo principal de nuestra vida: Nuestra comunión con Dios, nuestra tiempo con nuestra familia, nuestra salud, nuestra paz. Hoy podemos reconocer en nuestra vida cuáles son las cosas que verdaderamente valen la pena, cuales son verdaderamente las prioridades que tenemos que tener en nuestra vida. 

III) VENCER NUESTROS TEMORES (DEUTERONOMIO 20:1) Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, si vieres caballos y carros, y un pueblo más grande que tú, no tengas temor de ellos, porque Jehová tu Dios está contigo, el cual te sacó de tierra de Egipto. En este año 2020 no podemos negar que si algo afectó nuestra vida fue el temor, tuvimos temor de contagiarnos, tuvimos temor de estar enfermos y tener que ir a un hospital con la posibilidad de ya no volver a casa, sentimos temor de salir de casa, sentimos temor de volver a los trabajos en una nueva normalidad, pero con la ayuda de Dios, con la paz que él puso en nuestro corazón PUDIMOS VENCER EL TEMOR, en el mundo aún no se ha vencido el virus, pero nosotros los hijos de Dios hemos vencido el VIRUS DEL TEMOR, pero ¿Como pudimos vencer ese temor si aún no hay vacunas, como pudimos vencer ese temor si aun los contagios siguen aumentando? Lo vencimos porque NUESTRO DIOS ESTÁ CON NOSOTROS. Y lo que este año aprendimos nos servirá para enfrentar cualquier crisis y dificultad en nuestra vida. 

IV) INTERCEDER LOS UNOS POR LOS OTROS (1 CORINTIOS 12:25-26) para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.26 De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. Este año aprendimos verdaderamente el valor de orar los unos por los otros, en un año en el cual no podíamos visitarnos, que no pudimos estar juntos en los momentos de aflicción por la enfermedad, aprendimos que la oración hace la diferencia, que aunque nosotros nos podiamos estar con nuestros hermanos para apoyarlos y consolarlos, pero si podemos orar por ellos, si podemos interceder delante de Dios para que tenga misericordia, este año aprendimos que somos miembros los unos de los otros y que si uno sufre todos sufrimos con él, y cuando uno se goza todos nos gozamos con él. 

V) DEPENDENCIA DE DIOS (ROMANOS 14:8)Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos. Este versículo resume perfectamente lo que los cristianos hemos aprendido en este año 2020: TODO DEPENDE DE DIOS, si vivimos es por la misericordia de Dios y si morimos es porque nuestro Dios así lo ha permitido, en este año de enfermedad y de muerte no hay nada que pueda darnos mayor gozo y esperanza que reconocer que SI VIVIMOS DIOS ESTÁ CON NOSOTROS, Y SI MORIMOS DIOS ESTARÁ CON NOSOTROS PARA TODA LA ETERNIDAD.