LA SABIDURÍA QUE NO VEMOS

TEMA: LA SABIDURÍA QUE NO VEMOS

TEXTO: PROVERBIOS 30:24-28

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Si observamos la naturaleza nos daremos cuenta que nuestro Dios nos ha dejado muchos ejemplos que son dignos de imitar, en los versículos que hemos leído se nos habla de la sabiduría que muchos de nosotros no vemos, o que no le ponemos atención, se nos habla de las hormigas, los conejos, las langostas y las arañas. 

Esa manera de actuar de esos animales tan pequeños o que quizás llamaríamos insignificantes nos debe hacer reflexionar que si ellos pueden hacer por instinto eso que parece tan lleno de sabiduría ¿cuanto más nosotros que tenemos razonamiento y que tenemos la mente de cristo deberíamos de actuar con verdadera sabiduría en nuestra vida? 

VEAMOS CUAL ES ESA SABIDURÍA QUE NO VEMOS :

I) LA HORMIGA: LA PRUDENCIA DE HOY ES LA TRANQUILIDAD DE MAÑANA (PROVERBIOS 30:24-25)  24 cuatro cosas son de las más pequeñas de la tierra, y las mismas son más sabias que los sabios:  25 las hormigas, pueblo no fuerte, y en el verano preparan su comida;

Tenemos que ser buenos mayordomos del tiempo de nuestra vida, las hormigas preparan su comida, lo que les va a servir de sustento en el futuro, y lo hacen en el verano, en el tiempo oportuno. Los jóvenes tienen que comprender que su juventud es un tesoro que no pueden desperdiciar, sino que la tienen que invertir sabiamente (Efesios 5:15-16) Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.

También tenemos que aprender a ser sabios administradores de las bendiciones que Dios pone en nuestra manos, tenemos que comprender que el tiempo de abundancia no es tiempo de malgastar, sino de pensar y ser prudentes para prepararnos para el mañana.

II) LOS CONEJOS : UN BUEN FUNDAMENTO ES NECESARIO PARA ENFRENTAR EL FUTURO (PROVERBIOS 30:26) los conejos, pueblo nada esforzado, y ponen su casa en la piedra;

Muchos de nosotros lastimosamente hacemos exactamente lo contrario que los conejos: Somos muy esforzados, nos afanamos trabajando, pero no ponemos nuestra vida en la roca, sino que ponemos nuestra confianza en el dinero que ganamos, en los bienes materiales que poseemos, en las amistades que tenemos, pero no nos damos cuenta que eso no puede sostener nuestra vida pues todo eso puede caer, se puede perder, nos puede fallar. 

Tenemos que tener esa sabiduría de los conejos, que lo primero que hacen es poner su casa en la piedra, para estar seguros venga lo que venga.

III) LAS LANGOSTAS: EL ORDEN ES LA BASE PARA LOS BUENOS RESULTADOS (PROVERBIOS 30:17) las langostas, que no tienen rey, y salen todas por cuadrillas

El orden de las langostas es digno de imitar, vuelan en formaciones que aparentan ser ejércitos que van para la batalla, vuelan en orden y alineadas, y son insectos que no tienen un rey o una reina.

Nosotros los cristianos si tenemos Rey en nuestra vida, pero lastimosamente muchos vivimos como si no lo tuviéramos, pues vivimos una vida desordenada en las distintas áreas de nuestra vida, y hay TRES ÁREAS en las cuales tenemos más desorden:  PRIORIDADES, FINANZAS, Y RELACIONES 

Si queremos que verdaderamente nos vaya bien en la vida, tenemos que pedirle a nuestro Dios que nos ayude a poner en orden esas áreas, recordemos que nuestro Dios es experto en poner orden en medio del caos. 

Y tenemos que recordar DOS PALABRAS muy importantes para poder ordenar las diferentes áreas de nuestra vida: DISCIPLINA Y CONSTANCIA.

IV) LA ARAÑA: NO HAY MEJOR LUGAR PARA HABITAR QUE LA CASA DEL REY (PROVERBIOS 30:28) la araña que atrapas con la mano, y está en palacios de rey. 

La araña está en los palacios del rey, y nosotros ¿estamos en la casa de Dios? Las arañas no están invitadas al palacio de los reyes, pero están ahí, los siervos del rey las arrancan de las paredes, les rompen sus redes, pero regresan. 

Cuánto deberíamos nosotros los cristianos tomar el ejemplo de la araña, pues nuestro Dios nos ha invitado a comer a su mesa, tenemos entrada libre porque somos los hijos del rey, pero lastimosamente muchos no quieren venir a la casa del rey de Reyes.

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