LA PRUEBA QUE TODOS DEBEMOS HACERNOS

TEMA: LA PRUEBA QUE TODOS DEBEMOS HACERNOS

 

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TEXTO: 2 CORINTIOS 13:5

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Hoy en día se habla mucho sobre las pruebas que determinan si una persona está contagiada con el coronavirus o covid19, y millones de personas en el mundo se están haciendo esas pruebas y definitivamente todas las personas que se hacen la prueba se sienten muy aliviadas cuando el resultado sale negativo, es decir que no están contagiados con el virus.

 

Pero hoy vamos a reflexionar sobre una prueba aún más importante que la prueba del Coronavirus, y es la prueba de nuestra salvación, de nuestra seguridad en la vida eterna. 

 

Cuando le hacen la prueba PCR a alguien para saber si esta contagiado, se la hace otra persona, y otra persona le da el resultado de la prueba, pero la prueba de nuestra salvación de nuestra seguridad de vida eterna nadie mas la puede hacer por nosotros, nadie más puede darnos la respuesta, es por eso que el versículo que hemos leído para comenzar nos dice: EXAMINAOS A VOSOTROS MISMOS SI ESTÁIS EN LA FE, PROBAOS A VOSOTROS MISMOS. 

 

Este dia vamos a tomar las 3 letras del nombre de la prueba de coronavirus PCR (Proteína C Reactiva) para que cada uno nos examinemos y nos probemos a nosotros mismos si verdaderamente estamos en la fe. 

 

I) PAZ PARA CON DIOS (ROMANOS 5:1) 

 

Todos los seres humanos somos pecadores y ese pecado tiene que ser juzgado, aunque no lo reconozcamos o algunos no lo sepan somos culpables delante de Dios a causa de nuestro pecado, tenemos un veredicto de culpabilidad y una sentencia de muerte y condenación sobre nuestra vida. 

 

Pero el primer juicio de culpabilidad no viene de parte de Dios como juez justo, sino de nuestra propia conciencia, y por eso vivimos con nuestro corazón lleno de culpabilidad, de amargura, y alejados de Dios. 

 

Pero cuando confesamos nuestro pecado, cuando los reconocemos delante de Dios con arrepentimiento , y  recibimos a Jesús como nuestro Señor y Salvador, ese veredicto de culpabilidad es quitado, esa sentencia de muerte es cancelada y somos declarados justos por la gracia de Dios.

 

La paz para con Dios es tener la seguridad de que nuestros pecados han sido perdonados y nuestra culpa ha sido quitada por medio de la obra de Cristo.

 

II) CERTEZA DE VIDA ETERNA (JUAN 5:24) 

 

Cuando hemos confesado a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador persona, cuando espiritualmente estamos en paz para con Dios, entonces podemos experimentar en nuestra vida la certeza de la vida eterna que hemos recibido por medio de Jesucristo.

 

En el texto que hemos leído no hay ninguna sombra de duda o de incertidumbre, y así tiene que ser en la vida de todo cristiano, no puede haber sombra de duda o de incertidumbre, 

 

Tenemos que tener certeza de nuestra salvación, es decir la seguridad de que ya no estamos en condenación, que nuestro destino eterno ya no es el infierno, 

 

y  también certeza de nuestra vida eterna, es decir la seguridad de que al morir estaremos PARA SIEMPRE con el Señor. 

 

Si no tenemos esa certeza de salvación y vida eterna estamos reprobados, seguramente hemos sido miembros de una iglesia, hemos formado parte de una familia cristiana, hemos servido en un ministerio cristiano, pero quizás nunca recibimos la vida eterna por medio de nuestro Señor Jesucristo (1 Juan 5:12) 

 

III) RENACIDOS A UNA VIDA NUEVA (1 PEDRO 1:22-23) 

 

Para entender mejor el término RENACIDO veamos este mismo texto en la traducción Palabra de Dios para Todos: Pues ustedes nacieron de nuevo, no por medio de padres mortales, sino por medio del mensaje vivo y eterno de Dios.

 

La obra de la salvación no solamente es espiritual, también se manifiesta en nuestra vida, en el cambio de nuestra vida, en nuestra restauración, es decir que para examinarnos a nosotros mismos, para probarnos a nosotros mismos si estamos en la fe, tenemos que ver los frutos de Dios en nuestra vida, el cambio que Dios ha hecho en nuestro estilo de vida, los frutos dignos de un corazón arrepentido.

 

No podemos decir que somos salvos, que somos hijos de Dios, pero nuestra vida dice totalmente lo contrario. Nuestro Señor Jesucristo nos dijo: Por sus frutos los conoceréis. 

 

CONCLUSIÓN: Después de hacer esta prueba,¿cuál es la respuesta? ¿Estás en la fe? ¿o tienes que recibir hoy la salvación y la vida eterna que solamente nuestro Señor Jesucristo puede darnos? RECIBE HOY A JESUS.

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