¿Y TU QUE QUIERES EN NAVIDAD?

TEMA: ¿Y TU QUE QUIERES EN NAVIDAD?

TEXTO: LUCAS 1:46:49 Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; 47 Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. 48 Porque ha mirado la bajeza de su sierva; Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones. 49 Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre,

Estamos a pocos días de celebrar la navidad, de celebrar el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, y en esta época las personas intercambian regalos, recordando que Jesús es el más grande regalo de Dios para toda la humanidad. 

Y si hoy alguien nos preguntara ¿Qué quieres para navidad? ¿Cuál sería nuestra respuesta? Seguramente cada uno de nosotros daríamos diferentes respuestas, pero este día vamos a reflexionar en lo que María la madre del Señor quería en aquella primera navidad hace más de dos mil años. 

En los versículos que hemos leído encontramos a partir del vs 46 una oración en forma de cántico el cual fue hecho por la virgen María, esa oración o ese cántico se le ha dado el nombre de MAGNIFICAT y en esa oración podemos reconocer lo que verdaderamente todo cristiano debe querer no solamente en navidad sino en todos los días de su vida: 

I) QUIERO ENGRANDECER AL SEÑOR EN MI VIDA (VS 46) Entonces María dijo:     Engrandece mi alma al Señor; Como cristianos debemos engrandecer con nuestra vida cada dia al Señor, porque en todo este año él ha sido fiel, porque él ha tenido misericordia, porque Dios ha sido bueno con nosotros.Engrandecemos al Señor cuando reconocemos y testificamos que en este año de pandemia, que hemos literalmente caminado en medio del valle de sombra y de muerte, nuestro Dios nos ha ayudado, nos ha cuidado, nos ha sanado, nos ha provisto, y nada nos ha faltado.

II) QUIERO APRENDER A REGOCIJARME CADA DIA EN DIOS (LUCAS 1:47) Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Este versículo marca la diferencia entre lo que eran estas fechas de navidad y fin de año para nosotros cuando no conocíamos al Señor. En aquella época nuestra carne se regocijaba, pero NO EN DIOS, sino en cuatro cosas: en el dinero, en los vicios, en las fiestas y en los regalos. Pero el problema era que aunque nuestra carne se regocijara, en nuestro interior nuestro espíritu siempre tenía amargura, tristeza, miseria. Pero ahora con Cristo, nuestro espíritu se goza, ya no más en las fiestas, ya no más en los vicios, ya no más en la música o las fiestas, ahora nuestro espíritu se regocija en Dios. Él es nuestro gozo. 

Ahora nos llena de gozo contemplar a nuestra familia unida, a nuestros hijos felices porque papá y mamá estén en casa, que ya no hay pleitos, que ya no hay borracheras, porque Jesús ha nacido en el corazón de nuestra familia. 

III) QUIERO SER HUMILDE PARA PODER RECONOCER MI CONDICIÓN (LUCAS 1:48) Porque ha mirado la bajeza de su sierva; Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones. Que preciosas palabras tan llenas de humildad: Dios ha visto la bajeza de su sierva. Nuestro Dios no ha visto nuestro dinero, o cuánto podemos hacer nosotros por él, sino al contrario, nosotros debemos reconocer que todo lo que somos, todo lo que tenemos, y hasta donde hemos llegado se lo debemos a él, a su amor, su poder y su fidelidad. 

IV) QUIERO RECONOCER CUÁN GRANDES COSAS HA HECHO DIOS CON NOSOTROS. (Lucas 1:49)  Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre,  Verdaderamente hay una gran diferencia entre decir que Dios ha hecho grandes cosas, a decir como lo dijo María: Me ha hecho grandes cosas el poderoso. Dios es un Dios que hace maravillas, pero es mucho mas lindo decir Dios es un Dios que me ha hecho maravillas a mi. Cada uno de nosotros sin excepción este año 2020 hemos recibido grandes bendiciones de parte de nuestro Dios y la mayor de todos es la vida eterna.