ESTUDIO BIBLICO, ENEMIGOS INVISIBLES DE NUESTRO CRISTIANISMO: EL DESÁNIMO II PARTE

ESTUDIO BIBLICO, ENEMIGOS INVISIBLES DE NUESTRO CRISTIANISMO: EL DESÁNIMO II PARTE

TEXTO: NÚMEROS 32:8-9 Así hicieron vuestros padres, cuando los envié desde Cades-barnea para que viesen la tierra. 9 Subieron hasta el torrente de Escol, y después que vieron la tierra, desalentaron a los hijos de Israel para que no viniesen a la tierra que Jehová

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Este día continuamos estudiando una de los principales enemigos de nuestra vida cristiana: EL DESÁNIMO y por medio de la palabra de Dios vamos a reconocer algunas de las principales causas por las cuales el desánimo viene a nuestra vida.

AHORA VAMOS A CONTINUAR ESTUDIANDO ALGUNAS DE LAS CAUSAS PRINCIPALES DEL DESÁNIMO EN NUESTRA VIDA: 

II) NOS DESANIMAMOS CUANDO CREEMOS QUE ALGUNA ÁREA DE NUESTRA VIDA ESTA DEMASIADO DESTRUIDA Y PERDEMOS LA ESPERANZA (NEHEMÍAS 4:10) Y dijo Judá: Las fuerzas de los acarreadores se han debilitado, y el escombro es mucho, y no podemos edificar el muro.

El pueblo de Israel estaba edificando los muros destruidos de Jerusalén, comenzaron con mucho ánimo, (Nehemias 4:6) Edificamos, pues, el muro, y toda la muralla fue terminada hasta la mitad de su altura, porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar. Pero cuando se dieron cuenta que faltaba mucho trabajo por hacer, cuando vieron que los escombros eran muchos, se desanimaron, se debilitaron, y se dijeron a ellos mismos: No podemos edificar el muro.

Eso exactamente pasa en la vida de nosotros los cristianos cuando comenzamos a buscar al Señor con mucho ánimo y con mucho gozo, pero cuando vemos que los escombros de nuestra vida son aún muchos, es decir, nuestro matrimonio aun sigue destruido o nuestra familia aún sigue dividida, nuestras finanzas siguen estando muy limitadas, las deudas siguen sin poderse pagar, etc. nos desanimamos, perdemos la esperanza, y nos apartamos, nuestra fe desmaya y nos damos por vencidos. 

Pero es importante que reconozcamos y comprendamos que muchos años de malas decisiones, de daños y heridas en el corazón de nuestra familia y de nuestro cónyuge, no pueden ser arregladas y sanadas de la noche a la mañana, es un PROCESO de restauración, y la clave es NO CANSARNOS de hacer lo bueno, no nos cansemos de buscar al Señor y de confiar en él (Gálatas 6:9) No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.

Tenemos que confiar que aunque las circunstancias parezcan muy difíciles y las situaciones parezcan casi imposibles de resolver, para nuestro Dios no hay nada que sea difícil ni imposible (Marcos 10:27) Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.

Es por eso que siempre el Señor nos llama a no desmayar, aunque las circunstancias parezcan muy difíciles (1 Crónicas 28:20) Dijo además David a Salomón su hijo: Anímate y esfuérzate, y manos a la obra; no temas, ni desmayes, porque Jehová Dios, mi Dios, estará contigo; él no te dejará ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová.

III) NOS DESANIMAMOS CUANDO SENTIMOS QUE TODO LO QUE HACEMOS O LO QUE DAMOS PARA LA OBRA DE DIOS NO SE NOS RECONOCE O NO SE NOS AGRADECE (JUECES 8:32-35) Y murió Gedeón hijo de Joás en buena vejez, y fue sepultado en el sepulcro de su padre Joás, en Ofra de los abiezeritas. 33 Pero aconteció que cuando murió Gedeón, los hijos de Israel volvieron a prostituirse yendo tras los baales, y escogieron por dios a Baal-berit. 34 Y no se acordaron los hijos de Israel de Jehová su Dios, que los había librado de todos sus enemigos en derredor; 35 ni se mostraron agradecidos con la casa de Jerobaal, el cual es Gedeón, conforme a todo el bien que él había hecho a Israel.

Verdaderamente no podemos negar que muchas veces lo que hacemos para la obra del Señor o lo que damos para la iglesia del Señor no tendrá el reconocimiento o el agradecimiento que nosotros esperamos y eso lo usa satanás para desanimarnos, para que nuestro corazón se resienta para que abandonemos nuestros ministerios o nuestra iglesia. 

Satanás es muy astuto y ataca nuestro ego y nuestra susceptibilidad, SUSCEPTIBLE: Es una persona que es frágil emocionalmente, muy sensible, demasiado delicada, y que es fácil de sentirse ofendida por cualquier motivo. Y lo hace poniendo pensamientos tales como: Todo lo que diste y ni te dieron las gracias, tanto que te esforzaste y nadie te felicito, tan bueno que eres y ni te tomaron en cuenta, etc.

Pero tenemos que hacernos una pregunta muy importante: ¿QUIERO EL AGRADECIMIENTO DE LOS HOMBRES O LA RECOMPENSA DEL SEÑOR? (Mateo 6:1-4) Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos. 2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 3 Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, 4 para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

Tenemos que estar seguros que aunque las personas no reconozcan o no agradezcan lo que hemos hecho o lo que hemos dado para la obra de Dios, NADA queda sin recompensa de parte del Señor (Mateo 10:42) Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

Podemos estar plenamente seguros que TODO lo que hacemos para el Señor, para su Reino, para sus siervos, y para su iglesia, no quedará sin recompensa, por pequeño o insignificante que parezca (Marcos 9:41) Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

Todo lo que hagamos, todo lo que damos, hagámoslo con amor y con agradecimiento, para nuestro Dios, no esperando recompensa ni agradecimiento de los hombres, porque la recompensas, el galardon y las bendiciones vienen del Señor a quien servimos (Colosenses 3:23-24) Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.

IV) NOS DESANIMAMOS CUANDO LAS ENFERMEDADES VIENEN A NUESTRA VIDA (PROVERBIOS 18:14) El ánimo del hombre soportará su enfermedad; Mas ¿quién soportará al ánimo angustiado?

Todos nosotros somos muy buenos para darle ánimos a otros cristianos cuando se enferman, les invitamos a confiar en Dios, les motivamos a confiar en el poder y en las promesas de Dios, pero cuando la enfermedad viene a nuestra vida, entonces nos desanimamos, nos llenamos de amargura y muchos vuelven atrás (Job 4:3-5) He aquí, tú enseñabas a muchos, Y fortalecías las manos débiles; 4 Al que tropezaba enderezaban tus palabras, Y esforzabas las rodillas que decaían. 5 Mas ahora que el mal ha venido sobre ti, te desalientas; Y cuando ha llegado hasta ti, te turbas.

El desánimo viene a nuestra vida cuando  comenzamos a preguntarnos  ¿porqué Dios ha permitido esta enfermedad en mi vida si soy su hijo? o también nos preguntamos, si Dios puede sanarme ¿Por que no lo hace?

Tenemos que comprender que como seres humanos, aunque seamos cristianos, estamos propensos a enfermarnos por diferentes causas: Por nuestra mala alimentación, por no dormir lo suficiente, por el estrés de la vida diaria, por los virus, infecciones, etc.

Pero como cristianos tenemos que comprender que nuestras enfermedades tienen propósitos dentro del plan de Dios para nuestra vida, y nunca el propósito de Dios es que nos desanimemos sino que aprendamos a confiar en él y en lo que está haciendo en nuestra vida: 

  • Dios quiere ser glorificado por medio de nuestra enfermedad (Juan 11:4) Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.
  • Dios quiere poner un alto a la vida pecaminosa que quizás estamos viviendo (Salmo 32:8-9) Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos.9 No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, Que han de ser sujetados con cabestro y con freno, Porque si no, no se acercan a ti.
  • Dios quiere que ya no sigamos lejos de él sino que nos acerquemos y lo busquemos (Lucas 4:40) Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba.

Estas son algunas de las causas por las que muchos cristianos caemos en desánimo, pero cualquiera que sea la causa el Señor nos hace el mismo llamado que él le hizo a su pueblo: (2 Crónicas 32:7-8) Esforzaos y animaos; no temáis, ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que con él viene; porque más hay con nosotros que con él.8 Con él está el brazo de carne, mas con nosotros está Jehová nuestro Dios para ayudarnos y pelear nuestras batallas. Y el pueblo tuvo confianza en las palabras de Ezequías rey de Judá.