TEMA: LO QUE NOS RECUERDAN NUESTRAS CICATRICES
TEXTO: JEREMÍAS 30:17 Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová; porque desechada te llamaron, diciendo: Esta es Sion, de la que nadie se acuerda.
📥 ¡LEE HASTA EL FINAL Y DESCARGA GRATIS ESTE BOSQUEJO EN PDF!
En la sociedad actual las personas tratan de ocultar sus imperfecciones, tratan de que nadie note o nadie vea sus cicatrices, es por eso que en las redes sociales vemos familias perfectas, cuerpos perfectos, vidas perfectas, aparentemente nadie tiene imperfecciones, debilidades o cicatrices en su vida, pero LA REALIDAD ES MUY DIFERENTE.
Casi todas las personas tenemos cicatrices, y siempre una cicatriz nos trae a la mente un recuerdo, y generalmente un recuerdo doloroso.
¿Qué es una cicatriz? Es una señal o marca que queda en la piel después de cerrarse una herida, una impresión profunda y duradera que deja en alguien un hecho doloroso.
Pero hay cicatrices que no están en nuestra piel, sino que están en nuestro corazón, en nuestra mente y en la historia de nuestra vida., es decir, son esas situaciones que muchas veces quisiéramos borrar, olvidar o que nadie nos las recordará, porque nos causan vergüenza, dolor y tristeza.
Esas cicatrices pueden ser fracasos, malas decisiones, vicios y adicciones, etapas difíciles de nuestra vida, etc, Pero tenemos que comprender que esas cicatrices son una maravillosa muestra de LA OBRA DE DIOS EN NOSOTROS de su obra de restauración en nuestra vida, son una muestra de su amor, de su misericordia y de su poder y en lugar de sentirnos avergonzados por nuestras cicatrices tenemos que GLORIFICAR A DIOS POR MEDIO DE ELLAS.
ILUSTRACIÓN: En Japón hay una técnica llamada Kintsugi la cual consiste en reparar piezas de cerámica rotas utilizando una mezcla especial de polvo de oro, plata o platino, es decir que, en lugar de ocultar las grietas, las resalta, convirtiéndolas en parte de la belleza y la historia del objeto y dandole mas valor, pues una pieza restaurada con ese método tiene un precio mayor que en su estado original pues se convierte en un símbolo de supervivencia y restauración.
Es por eso que DIOS NO QUIERE ESCONDER NUESTRAS CICATRICES porque tienen un gran valor, VEAMOS ENTONCES EN QUÉ CONSISTE EL GRAN VALOR DE NUESTRAS CICATRICES:
NUESTRAS CICATRICES TIENEN UN GRAN VALOR POR TODO LO QUE NOS RECUERDAN EN LA HISTORIA DE NUESTRA VIDA:
I) NOS RECUERDAN LAS BATALLAS QUE DIOS NOS AYUDO A GANAR
(GÉNESIS 32:30-31) Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma. 31 Y cuando había pasado Peniel, le salió el sol; y cojeaba de su cadera.
La palabra clave aquí es: VICTORIA
Los guerreros y los soldados se sienten orgullosos de sus cicatrices, pues significa que pelearon la batalla y salieron victoriosos.
Nuestras cicatrices nos recuerdan que con la ayuda de Dios peleamos la batalla y él nos dio la victoria (Jeremías 15:20) Y te pondré en este pueblo por muro fortificado de bronce, y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová.
II) NOS RECUERDAN LAS LECCIONES APRENDIDAS A TRAVÉS DEL DOLOR
(SALMOS 119:67) Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; Mas ahora guardo tu palabra.
La palabra clave aquí es: SABIDURÍA
La gran mayoría de cicatrices de nuestra vida son a causa de nuestro pecado y de nuestra desobediencia.
Esas cicatrices nos recuerdan que debemos ser sabios y humildes para obedecer al Señor y no apartarnos de su camino, pues apartarnos siempre traerá consecuencias a nuestra vida, es decir que las cicatrices nos ayudan a permanecer en los caminos del Señor y no volver atrás (Juan 6:68) Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.
III) NOS RECUERDAN CÓMO DIOS HA TRANSFORMADO NUESTRA HISTORIA CON SU GRACIA Y SU PODER
(2 CORINTIOS 5:17) De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas
La palabra clave aquí es: RESTAURACIÓN
Tenemos que comprender que las cicatrices no solamente nos recuerdan lo que pasó, esa etapa de vergüenza, de dolor o tristeza, sino que también NOS RECUERDAN QUE ESA ETAPA YA TERMINÓ.
Cuando vemos una cicatriz sabemos que allí hubo una herida, pero también podemos reconocer que esa herida ya cerró.
Lo mismo ocurre espiritualmente, muchos de nosotros hemos tenido etapas muy difíciles en nuestra vida
Hubo un tiempo en que vivíamos lejos de Dios y no queríamos nada con Él.
Hubo un tiempo en que éramos esclavos del pecado
Hubo un tiempo en el que los vicios y las adicciones controlaban nuestra vida.
Hubo un tiempo en que nuestro matrimonio estaba destruido y nuestra familia sufría.
Hubo un tiempo en el que la violencia y el maltrato eran una realidad en nuestro hogar.
Pero gracias al Señor, por su gracia y su poder superamos esa etapa, YA NO VIVIMOS EN ESE PASADO, la cicatriz permanece, forma parte de nuestra historia, pero esa etapa terminó, ahora estamos en una nueva etapa de nuestra vida PARA LA GLORIA DE NUESTRO DIOS.
IV) NOS RECUERDAN QUE PARA DIOS UNA VIDA AUNQUE ESTE ROTA NO PIERDE SU VALOR
(ISAÍAS 43:1) Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimi; te puse nombre, mío eres tú.
La palabra clave aquí es: VALOR
Muchas personas llegan a la iglesia creyendo que su pecado les quitó el valor, que su pasado los descalificó, que sus fracasos los han convertido en personas sin valor, y que Dios ya no puede hacer nada con ellos.
Pero hoy el Señor quiere decirte algo: Una vida rota no pierde su valor, a pesar de nuestros fracasos, de nuestros pecados y de lo destruida que estaba nuestra vida ÉL PAGÓ NUESTRO PRECIO, NOS COMPRÓ CON SU SANGRE, NOS PUSO UN NOMBRE NUEVO, ahora somos HIJOS DE DIOS.
Cristo no fue a la cruz por personas perfectas, él murió por personas quebrantadas, no vino a buscar vidas intactas, vino a restaurar las que estaban rotas.
CONCLUSIÖN: Quizá hoy sientes que tu vida está hecha pedazos, quizá llevas años avergonzandote de tus cicatrices, pero Dios no mira tus cicatrices como tú las miras, porque donde nosotros vemos una vida rota…Dios ve una obra que todavía está restaurando.Y donde nosotros vemos el final…Dios ve un nuevo comienzo. Por eso, cuando salgas hoy de este lugar, recuerda siempre esta verdad: Una vasija rota no pierde su valor… cuando cae en las manos del Artesano Perfecto, y ese artesano ES NUESTRO DIOS.
📥 ¡DESCARGA GRATIS AQUI ESTE BOSQUEJO EN FORMATO PDF!
📚 ¿BUSCAS MÁS BOSQUEJOS PARA PREDICAR?
Explora nuevos bosquejos, estudios bíblicos y recursos ministeriales publicados en nuestro blog.
🔥 VER MÁS BOSQUEJOS RECIENTES →🛒 ¿NECESITAS MÁS RECURSOS PARA TU MINISTERIO?
Explora bosquejos, estudios bíblicos, series pastorales y materiales descargables disponibles en nuestra tienda online.
🛍️ VISITAR TIENDA ONLINE →Descubre más desde EL BLOG DEL PASTOR OSCAR FLORES
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

