¿POR QUÉ ESTÁS DESANIMADO?

woman sitting on wooden planks

TEMA: ¿POR QUÉ ESTÁS DESANIMADO?

TEXTO: NÚMEROS 21:4 Después partieron del monte de Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom; y se desanimó el pueblo por el camino.5 Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano.

DESCARGA GRATIS EN PDF: https://elblogdelpastoroscarflores.com/wp-content/uploads/2025/05/¿POR-QUE-ESTAS-DESANIMADO.pdf

El desánimo es uno de los ataques más sutiles pero peligrosos que enfrentamos como cristianos. No llega de repente, sino que se va formando poco a poco en nuestra mente y en nuestro corazón.

¿CÓMO PODEMOS RECONOCER EN NUESTRA VIDA LAS SEÑALES DEL DESÁNIMO? 

En los versículos que hemos leído para comenzar podemos ver algunas señales del desanimo en la vida de un cristiano:

  • Murmuración y queja (Vs 5a) “Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto?…”
  • Falta de agradecimiento (Vs 5b) : “…Pues no hay pan ni agua,…”
  • Fastidio aun por las bendiciones que Dios nos ha dado (Vs 5c) “…y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano.”

La palabra FASTIDIO se refiere a una sensación de molestia, aburrimiento o incomodidad que es causada por algo o por alguien.

Ya vimos cuales son algunas de las señales del desánimo en nuestra vida ahora es importante que reconozcamos las raíces del desánimo, es decir, que es lo que está provocando que nos sintamos desanimados para poder combatirlo y superarlo con la ayuda del Señor.

Este dia vamos a tomar cada una de las OCHO LETRAS QUE FORMAN LA PALABRA DESÁNIMO para reconocer por medio de la palabra de Dios cuál es la raíz o la causa de nuestro desánimo.

VEAMOS LO QUE NOS ENSEÑA LA PALABRA DE DIOS: ¿CUÁLES SON ALGUNAS DE LAS CAUSAS DEL DESÁNIMO EN NUESTRA VIDA? 

D DESCUIDO DE NUESTRA RELACIÓN CON DIOS

(JUAN 15:5) Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

Tenemos que comprender y reconocer que cuando dejamos de orar, de leer la Biblia, de congregarnos y buscar su presencia, comenzamos a perder fuerza espiritual.

El desánimo se manifiesta primeramente en un corazón que está desconectado y lejos del Señor.

E – EXPECTATIVAS IRREALES

(JUAN 16:33) Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

Muchos cristianos se sienten desanimados porque estaban esperando resultados inmediatos, sin esfuerzo y sin tener que pasar por el proceso de obediencia.

Nos desanimamos cuando cuando la realidad no cumple nuestras expectativas, pues muchas veces pensamos que las cosas cuando vienen de Dios seran mas faciles, que no tendremos problemas ni dificultades, pero tenemos que saber que eso no es así, por eso el Señor nos dice: ESFUÉRZATE Y SÉ VALIENTE.

S – SOLEDAD EMOCIONAL Y ESPIRITUAL

(SANTIAGO 5:13-14) ¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas. 14 ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.

Tenemos que comprender que si algo nos hace sentir desanimados es aislarse del cuerpo de Cristo, pues esto nos debilita y aumenta el peso de las cargas de nuestra vida.

Lastimosamente muchos cristianos se sienten solos y abandonados teniendo un Padre Celestial que cuida de cada uno de nosotros y una familia espiritual que nos apoya en nuestros momentos de aflicción.

EL AISLAMIENTO ES TERRENO FÉRTIL PARA EL DESÁNIMO; la comunión es medicina para el alma”.

A – AFERRARSE A TODO AQUELLO QUE NO ES LA VOLUNTAD DE DIOS

(LUCAS 22:42) diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.

Muchos cristianos se sienten desanimados y frustrados porque no han recibido lo que estaban pidiendo, porque nuestro Dios no les da lo que ellos quieren.

Pero es necesario comprender que no es que Dios no nos ame o que nuestra petición no le importe, sino que ESTAMOS AFERRADOS PIDIENDO ALGO QUE NO ESTÁ DENTRO DE SU VOLUNTAD.

N – NEGATIVIDAD CONSTANTE EN NUESTRA MENTE

(FILIPENSES 4:13)

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Una mente dominada por el negativismo debilita el corazón. Si nos sentimos desanimados creyendo que no podemos, que no lo vamos a lograr es porque hemos dejado que el negativismo llene nuestra mente y nuestro corazón.

El desánimo viene cuando tenemos una actitud de negatividad sintiéndonos derrotados sin haber entrado a la batalla.

I – INCREDULIDAD EN LAS PROMESAS DE DIOS

(Hebreos 11:6) Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

Cuando dudamos que Dios cumplirá lo que ha prometido, perdemos esperanza, Y CUANDO PERDEMOS LA ESPERANZA NUESTRO CORAZÓN SE LLENA DE DESÁNIMO.

Es importante que comprendamos que LA INCREDULIDAD SECA NUESTRAS FUERZAS ESPIRITUALES.

M – MIEDO AL FRACASO O AL FUTURO

(MATEO 28:20) enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

El miedo nos desanima, el miedo al fracaso o a lo que puede ocurrir en el futuro nos paraliza y no nos deja avanzar.

Tenemos que reconocer que nuestro Dios no nos ha dado espíritu de cobardía, no tengamos temor, si llegasemos a fracasar él ha prometido estar con nosotros para ayudarnos y levantarnos, y en el futuro podemos estar seguros no solamente debemos estar seguros que él estará ahí, sino que él YA ESTÁ AHÍ ESPERANDO POR NOSOTROS.

TENEMOS QUE AVANZAR AUNQUE TENGAMOS TEMOR. Dios está con nosotros en cada paso.

O – OLVIDAR LO QUE DIOS YA HA HECHO POR NOSOTROS

(SALMO 103:1-2) Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. 2 Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.

El desánimo viene a nuestra vida cuando en las dificultades de la vida olvidamos lo que Dios ha hecho por nosotros.

Tenemos que recordar todo lo que Dios ha hecho en nuestra vida, y debemos confiar que ÉL LO HARÁ OTRA VEZ. (Hebreos 13:8) Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.

CONCLUSIÓN: El desánimo no aparece de la noche a la mañana, sino que va creciendo cuando descuidamos nuestra relación con Dios, permitimos pensamientos negativos, nos aislamos, o perdemos de vista las promesas divinas. Pero hoy, el Señor nos invita a identificar cada raíz de desánimo y a combatirla con Su Palabra y Su presencia. ¡No estás solo! Dios está contigo, aún en medio del desierto. Recuerda: El desánimo es real, pero también lo es el poder restaurador de Dios. ¡Levántate y confía en Él!


Descubre más desde EL BLOG DEL PASTOR OSCAR FLORES

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario