¿Y TÚ QUÉ PIENSAS DE TI MISMO?

man fixing his necktie

TEMA: ¿Y TÚ QUÉ PIENSAS DE TI MISMO?

TEXTO: ROMANOS 12:3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

DESCARGA EN PDF: https://elblogdelpastoroscarflores.com/wp-content/uploads/2024/12/¿Y-TU-QUE-PIENSAS-DE-TI-MISMO_.pdf

En este versículo el Señor por medio del apóstol Pablo nos hace un llamado a pensar de nosotro mismos “CON CORDURA” en el original es la palabra griega “Sofronéo” que significa tener una visión realista de uno mismo, es decir, que nos hace un llamado a tener un AUTOCONCEPTO SANO de nosotros mismos.

Un autoconcepto sano es la PERCEPCIÓN EQUILIBRADA, POSITIVA Y REALISTA QUE UNA PERSONA TIENE DE SÍ MISMA. Este concepto abarca cómo te ves, cómo crees que otros te perciben y cómo te valoras en diversas áreas de tu vida, como la emocional, física, social y espiritual. Un autoconcepto es tener una valoración adecuada de nuestras fortalezas y debilidades.

Lastimosamente muchas personas tienen un AUTOCONCEPTO DISTORSIONADO DE SÍ MISMOS, esto significa que pueden SUBESTIMARSE, es decir, que se menosprecian, y esto es causado por lo que las personas opinan de ellos, por las circunstancias en las que viven, por las cosas que no han podido llegar a tener, por lo que no han podido lograr o alcanzar en la vida, y otros se SOBREESTIMAN creyéndose superiores a los demás, por sus logros, por sus posesiones materiales, por su apariencia física, etc.

ENTONCES ¿CÓMO PODEMOS TENER UNA AUTOCONCEPTO SANO DE ACUERDO A LO QUE NOS ENSEÑA LA PALABRA DE DIOS?

I) PRIMERAMENTE COMPRENDIENDO LA IDENTIDAD QUE TENEMOS EN DIOS

Tenemos que reconocer la identidad que tenemos como seres humanos creados a la imagen de Dios (Génesis 1:27) Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Nuestra vida es un reflejo de la sabiduría de nuestro Dios, al reconocer que todo lo que él hace es bueno y con propósito nos permite comprender que NUESTRA  VIDA NO ES UN ERROR, sino que nacimos con un plan y propósito de parte del Señor (Jeremías 1:5) Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.

También tenemos que comprender que desde que Cristo vino a nuestra vida como Señor y Salvador tenemos una NUEVA IDENTIDAD somos hijos de Dios y hemos sido ESCOGIDOS, AMADOS, REDIMIDOS Y PERDONADOS (Efesios 1:4-7) Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, 7 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,

ESTO NOS PERMITE COMPRENDER UNA VERDAD MUY IMPORTANTE: Nuestro valor como personas  no depende de nuestros logros, ni de nuestras posesiones NI DE LAS OPINIONES DE OTROS sino de la identidad y el valor que tenemos en Dios.

II) SEGUNDO, ACEPTÁNDONOS A NOSOTROS MISMOS CON NUESTRAS VIRTUDES Y NUESTROS DEFECTOS, COMO LO HACE DIOS CON NOSOTROS

(Salmos 103:13-14) Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen. 14 Porque él conoce nuestra condición; Se acuerda de que somos polvo.

Que maravilloso es reconocer que NUESTRO DIOS NO BUSCA PERFECCIÓN EN NOSOTROS, él no espera que seamos perfectos, él sabe que somos seres humanos con debilidades, y por eso nos ama y se compadece de nosotros y nos extiende su gracia y su misericordia.

Pero lastimosamente nosotros somos muy duros con nosotros mismos y con los demás, queremos ser perfectos, no cometer errores, y nos cuesta reconocer nuestras debilidades y por eso nos vemos a nosotros mismos con rechazo y nos dañamos con pensamientos y palabras de crítica tales como: “No sirvo para nada” “Nada me sale bien” “Soy un inutil, etc.

Es por eso que tenemos que tener UN AUTOCONCEPTO BASADO EN LA GRACIA DE DIOS sabiendo que él conoce nuestras debilidades, él conoce nuestros defectos, y aún así nos ama y está siempre dispuesto para ayudarnos a ser mejores cada dia (2 Corintios 12:9-10) Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 10 Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Esto nos permite comprender que SOMOS SERES IMPERFECTOS, PERO VALIOSOS. Aceptamos que todos tenemos debilidades y fortalezas, y que LA PERFECCIÓN NO ES LO QUE DEFINE NUESTRO VALOR. Así que en lugar de enfocarnos en nuestras debilidades, podemos ver nuestros defectos y debilidades como ÁREAS DE CRECIMIENTO Y APRENDIZAJE en nuestra vida (Filipenses 4:11-12) No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. 12 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.

III) TERCERO, SABER QUIENES SOMOS Y LO QUE VALEMOS NOS AYUDA PARA NO SENTIRNOS OBLIGADOS A CAMBIAR PARA ENCAJAR EN LOS ESTÁNDARES DE LOS DEMÁS Y DE LA SOCIEDAD

(Romanos 12:2) No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Cuando tenemos un autoconcepto sano conforme a lo que nos enseña la palabra de Dios podemos SABER VERDADERAMENTE QUIÉNES SOMOS Y LO QUE VALEMOS, y no necesitamos ser obligados a cambiar para sentirnos aceptados y amados por los demás.

Un autoconcepto sano basado en lo que la palabra de Dios dice sobre quienes somos y lo que valemos nos da seguridad y nos quita el temor de llegar a perder personas que condicionan su amor y su relación con nosotros solamente si cambiamos para encajar en sus estándares personales, CUANDO NI SIQUIERA DIOS NOS CONDICIONA PARA RELACIONARSE CON NOSOTROS (Hebreos 4:16) Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

CONCLUSIÓN: En este pasaje de Romanos 12:3, Pablo nos exhorta a tener un autoconcepto sano, basado en la gracia de Dios y en la verdad de nuestra identidad en Cristo. El autoconcepto sano implica aceptar nuestras virtudes y defectos, comprender que nuestro valor no depende de los estándares del mundo ni de la opinión ajena, sino del amor incondicional de Dios. Al tener una visión realista y equilibrada de nosotros mismos, podemos vivir con seguridad, sin necesidad de encajar en los estándares de otros. La gracia de Dios nos enseña a aceptar nuestras imperfecciones y, a través de su poder, somos fortalecidos en nuestras debilidades.


Descubre más desde EL BLOG DEL PASTOR OSCAR FLORES

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario