ESTUDIO BIBLICO CARTA A LOS FILIPENSES: CONSEJOS DE NUEVO AÑO VII PARTE

 ESTUDIO BIBLICO CARTA A LOS FILIPENSES: CONSEJOS DE NUEVO AÑO VII PARTE

TEXTO: FILIPENSES 3:1-3 Por lo demás, hermanos, gozaos en el Señor. A mí no me es molesto el escribiros las mismas cosas, y para vosotros es seguro. 2 Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo. 3 Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.

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Este día continuamos con nuestro estudio de la carta del apóstol Pablo a los filipenses en un formato de consejos para el nuevo año que está por comenzar.

Hoy vamos a comenzar a estudiar el capítulo 3, en el cual Pablo continúa hablando sobre los peligros de los cuales la iglesia de Filipos tenía que cuidarse y que también son peligros de los cuales nosotros que formamos parte de la iglesia moderna debemos cuidarnos. 

XII) DOCEAVO CONSEJO: DEBEMOS CUIDARNOS DE LOS CRISTIANOS LEGALISTAS (VS 2-3) Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo. 3 Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.

Pablo le hace una llamado a los cristianos de la iglesia de Filipos a cuidarse de aquellas personas que él llama “Perros, malos obreros y mutiladores del cuerpo” pero ¿Quienes son esas personas hacia las cuales el apóstol Pablo se refiere de manera tan dura? 

Esas personas son los llamados “Judaizantes” es decir aquellos judios que enseñaban a los cristianos que era necesario circuncidarse y que cumplir las tradiciones y mandatos de la ley era necesario para la salvación de las personas. 

El apóstol Pablo en la carga a los gálatas reprendió fuertemente a la iglesia por no solamente poner su confianza en la gracia de Dios para salvación sino también en los mandamientos de la ley de Moisés (Gálatas 3:1-5) ¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? 2 Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? 3 ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? 4 ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano. 5 Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?

Pablo declara que los cristianos legalistas eran los que creian que era necesario cumplir mandatos y tradiciones para ser salvos, por lo tanto menospreciaban la gracia del Señor y eran  considerados cristianos caídos de la gracia, lo cual no significa que habian perdido la salvación, sino que habian caido en el legalismo, es decir, habian vuelto nuevamente a vivir en esclavitud (Galatas 5:1-7) Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. 2 He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo. 3 Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley. 4 De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído. 5 Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia; 6 porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor. 7 Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad?.

APLICACIÓN PARA LA IGLESIA ACTUAL: Los legalistas del tiempo del apóstol Pablo enseñaban que para ser cristianos era necesario circuncidarse, es decir, tener una señal externa en su cuerpo.

y cumplir la ley, las tradiciones, y mandatos, es decir todo enfocado en las obras y no en la fe. 

igualmente los cristianos legalistas en la actualidad viven una vida cristiana enfocada solamente en lo externo, en mandamientos de hombres sobre la ropa que se tiene que usar, sobre el maquillaje y el velo de las mujeres, sobre el largo que debe tener la falda que usan las hermanas, y hasta las prohibiciones del uso de perfume, jabón, desodorante, etc 

Pero la palabra de Dios nos llama a no someternos a mandamientos y doctrinas de hombres (Colosenses 2:20-22) Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos 21 tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques 22 (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso?.

Tenemos que comprender que cuando confesamos a Cristo como nuestro Señor y salvador en ese momento estamos ya completos en él , no necesitamos hacer algo más para obtener nuestra salvación, no necesitamos cumplir algo para completar nuestra redención, pues toda fue hecha y completada por nuestro Señor Jesucristo, por lo tanto no debemos ser engañados por las tradiciones de los hombres pues EN CRISTO ESTAMOS COMPLETOS, SU OBRA FUE COMPLETA EN NOSOTROS. (Colosenses 2:8-15) Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. 9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. 11 En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; 12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. 13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

XIII) TRECEAVO CONSEJO: CUIDADO CON CREER QUE POR NUESTROS PROPIOS MÉRITOS PODEMOS ALCANZAR LA SALVACIÓN  (FILIPENSES 3:4-9) Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: 5 circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; 6 en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible. 7 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, 9 y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;

Pablo les declara a los cristianos de Filipos que estaban siendo influenciados por los judaizantes que si alguien hubiera podido sentirse seguro de la salvación por sus méritos como judio era él mismo, ya que él fue un judio ejemplar en todo, un verdadero judio, fariseo, es decir, muy celoso de la ley, pero todo eso para él no significaba nada pues pudo comprender que nada de eso tiene valor para ser justificado sino solamente la justificación que viene por medio de la fe en Cristo Jesús (Vs 9) y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;

APLICACIÓN A NUESTRA VIDA: Tenemos que comprender que nada de lo que hayamos hecho o de lo que tengamos o quien seamos son méritos suficientes para ser salvos.

Aunque pudiéramos haber sido personas muy cumplidoras de las tradiciones religiosas, aunque hayamos sido muy celosos de las normas y preceptos de la iglesia, aunque hayamos sido personas muy dadivosas, o seamos parte de una muy buena familia cristiana, NADA DE ESO ES SUFICIENTE PARA PODER SALVARNOS (Efesios 2:8-9) Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe

Tenemos que comprender que no somos salvos por ser los mejores, por ser los más cumplidores de la ley, o por ser los menos pecadores, sino todo lo contrario para que nadie se jacte ni se gloríe en sí mismo sino en los méritos del Señor (1 Corintios 1:26-31) Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; 27 sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; 28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, 29 a fin de que nadie se jacte en su presencia. 30 Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; 31 para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.

Somos salvos únicamente por medio de la fe en Cristo Jesús y por haberlo confesado con nuestra boca como Señor y salvador de nuestra vida (Romanos 10:8-10) Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: 9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.