CRISTIANOS VERDADERAMENTE AGRADECIDOS

TEMA: CRISTIANOS VERDADERAMENTE AGRADECIDOS

TEXTO: COLOSENSES 3:15

Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.

La palabra del Señor nos llama a ser agradecidos, y tenemos que comprender que ser agradecido viene primeramente de un corazón lleno de gratitud, y esa gratitud nos lleva a vivir nuestra vida en agradecimiento.

¿QUÉ ES LA GRATITUD?: es un sentimiento de estima y reconocimiento que una persona tiene hacia alguien por un favor o un bien que se ha recibido, por el cual desea corresponderle

Nuestro Dios ha hecho y está haciendo maravillas en nuestra vida, sus favores y misericordias podemos verlas todos los días en nosotros y en nuestras familias, y si nuestro corazón está lleno de gratitud no podemos conformarnos con solamente decir gracias, siete letras, una sola palabra, no son suficientes para expresarle al Señor nuestro agradecimiento por lo bueno y maravilloso que él es con cada uno de nosotros.

Es por eso que el mensaje de hoy se titula: VERDADERAMENTE AGRADECIDOS, pues muchos cristianos dicen estar muy agradecidos con el Señor por lo que él ha hecho en sus vidas, pero lastimosamente lo que expresan sus palabras no lo demuestran sus acciones. 

Veamos entonces en la palabra de Dios , por medio de las vidas de aquellas personas que recibieron los milagros del Señor lo que significa ser verdaderamente agradecidos con nuestro Dios.

I) UN CRISTIANO QUE ESTÁ VERDADERAMENTE AGRADECIDO NO SE VA, NO SE ALEJA DEL SEÑOR (LUCAS 17:15-17) 15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, 16 y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano.17 Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? 

De diez leprosos que fueron sanados por el Señor, solamente uno regresó, solamente uno tuvo un corazón verdaderamente agradecido y volvió glorificando a Dios por sus maravillas.

Es por eso que es increible que despues de todo un año como el que estamos viviendo en él cual hemos visto las maravillas de Dios, protegiéndonos, sanandonos, y supliendo todas nuestra necesidades, las iglesias estén abiertas y las sillas vacías.  

Querido hermano o hermana, en este tiempo que estamos viviendo de nueva normalidad TU TEMOR NO PUEDE SER MÁS GRANDE QUE TU AGRADECIMIENTO, ni más grande que tu fe. 

II)  UN CRISTIANO QUE ESTÁ VERDADERAMENTE AGRADECIDO DÁ LO MEJOR QUE TIENE (JUAN 12:1-3) Seis días antes de la pascua, vino Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto, y a quien había resucitado de los muertos. 2 Y le hicieron allí una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban sentados a la mesa con él.3 Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume.

Nuestro Señor Jesús llegó nuevamente de visita a la casa de una familia que verdaderamente había visto las maravillas de Dios, era la casa de Lazaro, de Marta y de Maria, y los detalles que nos da el texto nos muestra quién de ellos tenía un corazón verdaderamente agradecido. 

Lazaro, el que recibió el milagro, estaba sentado con Jesús en la mesa, Marta estaba haciendo lo que siempre hacía, sirviendo, pero Maria hizo algo más, ella no se conformó con hacer lo normal, ella en agradecimiento le dio a Jesús lo mejor que tenía, ella tenía una libra de perfume que se guardaba para las ocasiones más especiales, el perfume más caro, y lo derramo todo para ungir al Señor.

Eso nos recuerda que el cristiano que está verdaderamente agradecido no se conforma con dar lo normal, con hacer lo que todos hacen, sino que quiere dar lo mejor, lo que verdaderamente el Señor merece.

El cristiano verdaderamente agradecido no se conforma con cantar, quiere dar la mejor adoración, derrama su corazón delante del Señor.

El cristiano verdaderamente agradecido no se conforma con servir, quiere servir con excelencia, con amor, no para ser visto por los hombres sino para agradar al Señor.

El cristiano verdaderamente agradecido no da lo que le sobra, sino lo mejor, para él no es una carga darle al Señor de su tiempo, de sus finanzas, de sus talentos y dones, sino que puede decir: GRACIAS DIOS POR TODO LO QUE HE RECIBIDO EN EL PASADO, POR LO QUE ME DAS DIA A DIA, Y POR TODO LO QUE ESTÁ POR LLEGAR.