CÓMO RESOLVER PROBLEMAS EN EL MINISTERIO (Principios bíblicos para servidores y líderes)

TEMA: CÓMO RESOLVER PROBLEMAS EN EL MINISTERIO 

(Principios bíblicos para servidores y líderes)

TEXTO: EFESIOS 4:26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,

📥 LEE HASTA EL FINAL PARA DESCARGAR ESTE BOSQUEJO GRATIS EN PDF

Primeramente tenemos que comprender que todo ministerio está formado por personas, y DONDE HAY PERSONAS HABRÁ DIFERENCIAS, opiniones distintas, malentendidos y conflictos.

Pero en realidad esto no significa necesariamente que el ministerio esté mal, SIGNIFICA QUE SOMOS SERES HUMANOS IMPERFECTOS TRABAJANDO EN LA OBRA PERFECTA DE DIOS.

Podemos decir entonces que la pregunta entonces no es: ¿Habrá problemas en los ministerios?

La pregunta correcta es: ¿CÓMO VAMOS A RESOLVER ESOS PROBLEMAS CUANDO APAREZCAN?

Muchos ministerios se debilitan no porque haya problemas, sino porque los problemas se manejan incorrectamente.

Pero la Biblia nos enseña que JESÚS MISMO ESTABLECIÓ PRINCIPIOS CLAROS PARA RESOLVER CONFLICTOS dentro de la iglesia y dentro de los ministerios de la iglesia, con el propósito de preservar la unidad y restaurar las relaciones.

Es por eso que debemos entender una verdad importante: UN SERVIDOR O UN LIDER MADURO NO ES EL QUE NUNCA TIENE PROBLEMAS, sino el que sabe resolverlos bíblicamente.

VEAMOS CUALES SON LOS CONSEJOS QUE LA PALABRA DE DIOS NOS DA PARA RESOLVER LOS PROBLEMAS EN LOS MINISTERIOS:

I) PRIMER CONSEJO: UN SERVIDOR MADURO NO REACCIONA CON ENOJO, RESPONDE CON SABIDURÍA

(PROVERBIOS 15:1) La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor.

Cuando surge un conflicto en el ministerio, muchas veces la primera reacción natural es: Tomar una actitud defensiva, responder con enojo, reaccionar impulsivamente, levantar la voz o justificar nuestras acciones

Pero la palabra de Dios nos enseña que LA FORMA EN QUE RESPONDEMOS PUEDE APAGAR O ENCENDER EL CONFLICTO.

Muchas discusiones en la iglesia no empiezan por el problema en sí mismo, sino por la reacción incorrecta que tenemos hacia el problema.

UN SERVIDOR MADURO APRENDE TRES COSAS IMPORTANTES:

Primero, aprende a escuchar antes de hablar (Proverbios 18:13) Al que responde palabra antes de oír, Le es fatuidad y oprobio.

Segundo, aprende a controlar sus emociones, No todo lo que sentimos debemos decirlo inmediatamente (Proverbios 16:32) Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.

.Tercero, aprende a responder con mansedumbre, la mansedumbre no es debilidad; es fuerza bajo control (Gálatas 6:1) Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.

Muchas veces un problema pequeño se convierte en un conflicto grande simplemente por una mala reacción.

II) SEGUNDO CONSEJO: LOS PROBLEMAS DEBEN HABLARSE CON LA PERSONA CORRECTA, NO CON LAS PERSONAS EQUIVOCADAS

(MATEO 18:15) Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.

Verdaderamente este es uno de los principios más importantes para la unidad de los ministerios, es por eso que nuestro Señor Jesucristo fue muy claro en este punto, cuando hay un problema:

No se habla primero con otros servidores

No se comenta con todo el ministerio

No se hace tema de conversación con los hermanos de la iglesia.

No se convierte en un chisme o murmuración

SE HABLA DIRECTAMENTE CON LA PERSONA INVOLUCRADA, Jesús dijo: “Ve y habla con él estando tú y él solos.”

Este principio hace tres cosas muy importantes:

Protege la reputación del hermano,

Promueve la paz dentro del ministerio

Permite la posibilidad de restauración y reconciliación entre servidores.

El problema de muchos conflictos en la iglesia es que SE HABLA CON TODOS MENOS CON LA PERSONA CORRECTA.

III) TERCER CONSEJO: CUANDO EL PROBLEMA NO SE RESUELVE, DEBE INVOLUCRARSE AL LIDERAZGO DE LA IGLESIA

(MATEO 18:16) Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.

Podemos ver que nuestro Señor Jesús estableció un proceso:

Primero se habla en privado, pero si el problema no se resuelve, entonces se busca ayuda del liderazgo de la iglesia.

Esto significa incluir al líder del ministerio donde se está dando el conflicto, a un diácono o anciano de la iglesia o al pastor.

En este punto es muy importante entender algo: EL PROPÓSITO DE INVOLUCRAR AL LIDERAZGO NO ES HUMILLAR O CASTIGAR A NADIE.

El propósito es hacer las cosas con transparencia, poder escuchar ambas partes, dar dirección espiritual y principalmente EVITAR QUE EL CONFLICTO CREZCA

IV) CUARTO CONSEJO: LA UNIDAD DEL MINISTERIO Y DE LA IGLESIA DEBE SER UNA PRIORIDAD

(EFESIOS 4:3) Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.

Tenemos que comprender que la unidad no ocurre automáticamente, La Biblia dice que debemos guardarla.

La palabra guardar implica: cuidarla, protegerla y preservarla,

Cada servidor debe hacerse dos preguntas antes de hablar o actuar:

¿Esto edifica o divide?

¿Esto fortalece la unidad y la armonia del ministerio o crea conflicto?

Porque CUANDO HAY UNIDAD EN UN MINISTERIO las personas sirven con gozo, el ambiente es saludable, el trabajo fluye y principalmente DIOS BENDICE LA OBRA

Pero CUANDO ENTRA LA DIVISIÓN LA MOTIVACIÓN BAJA, el ambiente se vuelve pesado, el ministerio pierde fuerza

Es por eso que Satanás siempre intenta atacar la unidad del equipo de servicio, porque UN MINISTERIO DIVIDIDO PIERDE IMPACTO ESPIRITUAL (Lucas 11:17) Mas él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae.

CONCLUSIÓN: En todo ministerio siempre habrá desafíos, malentendidos o diferencias, Pero Dios nos llama a manejarlos con madurez espiritual. Cuando seguimos estos principios, los conflictos no destruyen el ministerio. Al contrario…fortalecen la madurez espiritual del equipo. Hoy el desafío para cada servidor es este: Que seamos personas que construyan unidad, que traigan paz, que resuelvan conflictos con amor y que protejan la obra de Dios, porque al final, todos servimos al mismo Señor, en la misma iglesia y con el mismo propósito: EDIFICAR EL REINO DE DIOS.

📄 DESCARGA AQUÍ ESTE BOSQUEJO GRATIS EN PDF


Descubre más desde EL BLOG DEL PASTOR OSCAR FLORES

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario